07 de diciembre de 2016
07.12.2016
En corto

El nombre de la calle

07.12.2016 | 05:00

Ya que no hay modo de evitarlo, alguna ventaja deberíamos ver en el cambio de los nombres de las calles. Hay inconvenientes claros, sin duda, pues la gente y el servicio postal le toman el gusto a la onomástica urbana, pero, ¿y el placer de una pequeñita revancha, aunque sea a escala molecular?.Ya que hace 40 años cambió el régimen sin tocarle a nadie un pelo de la ropa y respetando los puestos de trabajo del antiguo, que al menos una vez finados los beneficiarios de títulos de calle se les pueda caducar el beneficio. Luego está aquel asunto del mataiotes mataioteton, la vanidad de vanidades. De acuerdo en que lo mueve casi todo, y acabar con ella sería suicidarnos, pero ¿no es mejor que haya algo de alternancia? Y finalmente está la polémica, con su saludable efecto diferenciador, tan difícil en cambio en cosas como el techo de gasto municipal, el régimen sancionador o los maceros.

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