04 de junio de 2017
04.06.2017
Espacio abierto

El metro-politano

A partir del reinado del consejero de Fomento andaluz, el del tranvía, las áreas metropolitanas también podrán serlo de barrios con vinculaciones económicas o sociales que aconsejen actuaciones conjuntas, vamos, que si dejan rienda suelta al del trenecito, se carga los ayuntamientos

04.06.2017 | 05:00

No sé si ha sido un arranque de ira, soberbia o ignorancia, pero la machada del consejero de Fomento, Felipe López, de declarar el tranvía de Málaga, ese que nos llevará algún día hasta el Hospital Civil, como de interés metropolitano, ya lo miremos desde arriba, el derecho o al revés, no hay por donde cogerla.

Hasta ahora, la Ley de Bases de Régimen Local definía las áreas metropolitanas como entidades locales integradas por grandes municipios entre los que existan vinculaciones económicas y sociales que hagan necesaria la planificación y coordinación conjunta de determinados servicios y obras.

Eso era hasta ahora, a partir del reinado del consejero de Fomento andaluz, el del tranvía, las áreas metropolitanas también podrán serlo de barrios con vinculaciones económicas o sociales que aconsejen actuaciones conjuntas, vamos, que si dejan rienda suelta al del trenecito, se carga los ayuntamientos tal y como los conocemos hoy en día..

Declarar el tranvía al Hospital Civil como de interés metropolitano faculta a la Junta de Andalucía, además de a no pagar licencias ni tasas como sus súbditos ciudadanos, a ejecutar las obras sin dar cuenta al Ayuntamiento.

El consejero del trenecito debería darse una vuelta por los municipios de Eugenio Gross, Mármoles o Blas de Lezo y comprobar que todavía se corresponden con barrios de Málaga, que aún no se han independizado, que el interés Metropolitano no existe, que no confluyen intereses de municipios distintos y que los malagueños no quieren un tranvía, que para eso seguimos cogiendo el autobús que la verdad sea dicha, funciona bastante bien.

Pero es más, en la visita, el ferroviario debería explicar uno a uno a los vecinos de la zona que dejaran de tener aparcamientos, que el tranvía ocupará dos carriles, que la circulación será un caos, que al ser intransitable evitaremos tan siquiera pasar por allí, que los comercios perderán actividad y que los pisos del entorno verán devaluado su valor patrimonial.

Pero ya sería demasiada machada explicar a pie de calle tal despropósito. Total que mas da, para entonces el del trenecito ya no será Consejero, pero se habrá marchado con la satisfacción de haber jodido a esta ciudad.

El ferroviario ha estado poco lucido, por no decir nada. De interés metropolitano, aunque fuese mucho pedir para tan corta lucidez, es el metro al parque tecnológico. O puestos a declarar interés colectivo, y meterse donde no lo llaman podría haber asumido las competencias del consejero de Sanidad, y declarar de interés metropolitano la construcción de un nuevo hospital, y por supuesto hacerlo, o preocuparse porque este verano se cubran la totalidad de las necesidades de personal en los centros sanitarios malagueños, o que no se cierren camas, o en reducir las listas de espera. En definitiva que se deje de jugar a los trenes y se ocupe de la salud de los malagueños. Eso sí interesa de verdad a los que le pagan la nómina, pero una vez más, lo que de verdad importa no interesa, y lo que interesa no importa.

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