20 de julio de 2020
20.07.2020
La Opinión de Málaga
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La responsabilidad del mañana

20.07.2020 | 05:00
La responsabilidad del mañana

Cercano ya al millón de trabajadores que han causado baja en la Seguridad Social en junio 2020 respecto a junio de 2019, mayo supuso un espejismo en el tortuoso camino al que se enfrenta dicho Sistema de cara a financiar el incremento del gasto que se viene produciendo, y que finalizará con un endeudamiento jamás visto.

A los déficits anuales que la Seguridad Social ofrece, de entorno a unos 18 mil millones, hay que unir en este año, la caída de ingresos por el efecto del Covid-19, y la subida de gastos por la revaloración de pensiones y por el alza importante en las prestaciones, sobre todo las de los ERTE. Para resolver esta situación, el gobierno de coalición de socialistas y extrema izquierda, aprobó el 26 de mayo el Real Decreto-ley 19/2020, que incluyó, en sus artículos 10 y 11, la concesión de un préstamo de 14 mil millones del Estado a la Seguridad Social para equilibrar el impacto en las cuentas de la Seguridad Social derivado del COVID-19, otro prestamos de 16,5 mil millones para hacer frente al incremento del pago de prestaciones por desempleo generadas por los ERTE y la ampliación de un crédito para dar cobertura a prestaciones no contributivas en 371 millones de euros. Todos estos incrementos de gasto en Seguridad Social, de no volverse a conceder nuevos préstamos al Sistema antes de cerrar el año, harían que esta cerrará con un déficit para 2020 cercano a los 50 mil millones de euros, aunque el Ministerio de Economía señala que cuenta con unos 15 mil millones de fondos europeos para financiar los referidos a los ERTE. No se incluye la financiación de pensiones y prestaciones no contributivas así como los complementos a mínimos que soportan una financiación específica del Estado de entorno a unos 15 mil millones anuales.

Y es que los datos de trabajadores en alta no son nada positivos. Junio de 2020 se cierra con 974.419 trabajadores menos en alta respecto al mismo mes del año 2019, de los que 860.070 son trabajadores por cuenta ajena del Régimen General, 38.835 lo son en el régimen de autónomos, 37.144 en agrario, y el resto lo son en los otros regímenes.

Si analizamos el comportamiento mensual de las altas y bajas de trabajadores en Seguridad Social en 2019, comprobaríamos que de enero a junio, el número total de trabajadores se incrementa mensualmente para en julio tomar una senda de reducción en las altas hasta octubre, repuntando en noviembre, para cerrar diciembre con una nueva reducción de afiliados en alta. Este 2020 lo ha cambiado todo en esta materia. En marzo caía estrepitosamente los trabajadores en alta en Seguridad Social para seguir perdiendo trabajadores en abril, mostrando mayo cierta mejoría, pero junio de 2020 nos ha devuelto a la cruda realidad y, siendo un mes bueno para la creación de empleo en los últimos años, ha vuelto a descender el número de afiliados en alta, situándonos ante un segundo semestre que, según los datos de las serie anuales anteriores, debiera seguir una senda de destrucción de cotizantes a la Seguridad Social.

En este junio, la Comunidad Autónoma con mayor pérdida de afiliados en alta, entre junio 2019 y 2020, es Cataluña con 192.834 trabajadores, seguida de Andalucía con 169.951, Madrid 123.143, Comunidad Valenciana con 93.139 y Baleares con 89.969. A nivel andaluz, la provincia con mayor destrucción de empleos es Málaga con 56.200.

Si analizamos el comportamiento de las afiliaciones en alta de los "trabajadores por cuenta ajena del régimen general", régimen que asume el 88,26% del total de pérdida de trabajadores de todos los regímenes de la Seguridad Social a nivel nacional, observamos que Andalucía disminuye en 152.472 trabajadores respecto a junio 2019, mientras Málaga lo hace en 53.228. La provincia de Málaga, que supone el 19,75% de la población andaluza, soporta el 34,91% del total de perdida de cotizantes a la Seguridad Social en la región.

Si ahora analizamos las variaciones más destacadas en cada una de las actividades económicas en estos trabajadores, son las actividades más vinculadas al turismo, como la hostelería, restauración, transporte, actividades administrativas y servicios auxiliares, artistas, espectáculos y actividades recreativas, las que ofrecen los peores datos con una pérdida de 84.644 trabajadores en Andalucía, lo que representa el 55,51% del total regional. La provincia de Málaga es la que peor dato interanual arroja con 32.540 bajas de trabajadores, lo que representa un 61,13% del total provincial. En comercio y talleres de reparación de vehículos, Andalucía pierde 18.816 trabajadores, siendo la provincia de Málaga la que peores datos ofrece con 6.850 trabajadores menos. En la construcción y actividades inmobiliarias, Andalucía pierde 7.281 trabajadores, siendo Málaga la que vuelve a ofrecer las cifras más negativas con 3.422 trabajadores menos. Destacar, que en el sector de sanidad y servicios sociales, tremendamente afectados por la crisis del coronavirus, se observa un crecimiento regional de 2.148 trabajadores entre junio de 2019 y 2020, situándose Málaga como la provincia que ofrece el mayor incremento con 686.

En resumen Andalucía perdía, entre junio de 2019 y 2020, el 7,19% de trabajadores por cuenta ajena del régimen general, siendo de nuevo la provincia de Málaga la que ofrece los peores datos con un 11,13% de reducción.

Será muy complicado esperar que la Unión Europea nos conceda el respirador que desea nuestro gobierno para salvar esta crisis económica en la que comenzamos a navegar, esperando no se replique la situación creada por gobierno griego de ultraizquierda el pasado 5 de julio de 2015. Para la ocasión recuerdo la frase de Abraham Lincoln, "No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy"

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