Detrás del perfil de Tinder de Richard Morgan se esconde otro estafador sentimental, de los que fingen mantener relaciones a distancia con mujeres a las que pretenden arruinar, según una mujer y su hijo han denunciado a los Mossos d’Esquadra. Ambos explican que el tal Morgan manipuló a la mujer, una viuda de 72 años que sigue fustigándose por haberse enamorado de él y por no haber hecho caso de los avisos desesperados que le mandaba su hijo, que estuvo a punto de romper su teléfono móvil al ver que no lograba que su madre se desenganchara del estafador. 

Otro estafador sentimental arruina a una viuda de Barcelona con el timo del 'falso militar'. Ricard Cugat

Cinco meses tardó esta víctima en querer ver la verdad. Y cuando abrió los ojos, Morgan se había llevado los ahorros que guardaba para su hijo y le había dejado un corazón roto y una depresión de la que sigue medicándose actualmente. Dolores, que no se llama así porque exige anonimato por la culpabilidad y vergüenza que se adhiere pegajosamente a la inmensa mayoría de víctimas que han padecido la tortura psicológica que infligen estafadores sentimentales –como Morgan o como Francisco Gómez Manzanares o Albert Cavallé–, dice que su historia comenzó en abril de 2021.

Su hijo le abrió un perfil de Tinder para que conociera a alguien que le hiciera compañía. Pero acabó cayendo en la red de Morgan, un tipo que decía ser un catalán que se mudó de pequeño a Estados Unidos y que ahora tenía 62 años. Se presentó ante Dolores como un ingeniero naval que seguía en activo y que también había enviudado, de una forma traumática: su mujer había fallecido en un accidente en el que también murieron sus hijos. Actualmente iba a bordo de un buque que viajaba por todo el mundo

El falso militar

El engaño conocido como el 'falso militar' es una evolución facilitada por las aplicaciones de citas del viejo timo de las 'cartas nigerianas' o 'estafa nigeriana'. Esta última consistía en hacer creer a la víctima que alguien poseía una fortuna en ese país africano pero que, para acceder a esa suma de dinero, necesitaba disponer urgentemente de efectivo para pagar unas tasas. La víctima ofrecía ese dinero a cambio de recuperarlo enseguida y quedarse con un porcentaje de la fortuna al haber sido decisiva para desenredar la situación. La realidad, sin embargo, era que, en cuanto avanzaba el dinero en efectivo para pagar las supuestas tasas, descubría que había sido un montaje. 

La estrategia del 'falso militar' se basa en la misma estrategia. A través de este timo lo que hacen los estafadores, básicamente, es contactar a través de aplicaciones de citas con las víctimas. Se hacen pasar por militares que se encuentran en países en guerra o por médicos que participan en misiones humanitarias. Engatusan a la víctima enamorándola y explicándole que desean reunirse con ella para vivir el romance y añaden que, para que eso sea posible, necesitan que avancen algo de dinero.

Dolores empezó enviando a Morgan 3.000 euros y acabó perdiendo 28.000

En el caso de Dolores, lo que hizo el tal Morgan, según la denunciante, fue hacer creer a Dolores que estaba enamorado de ella a distancia y, aprovechándose del vínculo de máxima confianza que había simulado para ella, comenzó a pedir dinero. Morgan le contó a Dolores que tenía un maletín lleno de billetes en efectivo con el que pretendía acudir a Barcelona, reunirse con ella y comprar una residencia para los dos. "Ves mirando casas", le decía. 

Pero el buque de Morgan nunca llegaba. A su paso por Japón, para poder desembarcar, Morgan le dijo a Dolores que le exigían que pagara unas tasas para poder bajar del barco portando el maletín, del que mandaba fotografías. Dolores hizo una primera transferencia de unos 3.000 euros. A los pocos días, un 'problema' similar surgió de nuevo en otro puerto. O le mandaba más dinero o Morgan se quedaría encerrado en alguna aduana y Dolores perdería los primeros 3.000 euros. Así comenzó un círculo vicioso del que no supo salir. Porque Morgan no paró de meterse en líos –sufrió retenciones, encierros, golpes– de los que solo podía rescatarlo Dolores mandando más dinero. 

Amenazas

Si Dolores se negaba a enviar dinero, el estafador apretaba: le decía que corría un peligro de muerte. Y si Dolores lograba resistirse, o incluso decirle que era un estafador, Morgan reaccionaba agresivamente: desaparecía el seductor de los primeros días, el caballero que mandaba por whatsapp poemas y canciones románticas cada mañana dejó paso a alguien oscuro que afirmaba conocer dónde residía y que prometía mandar un sicario que iría a por ella y a por su hijo. 

A finales de 2021, Dolores aceptó rendirse, le confesó a su hijo que seguía en contacto con Morgan y los dos acudieron a una comisaría de los Mossos d’Esquadra a denunciarlo. Los 28.000 euros que perdió en esa estafa eran ahorros amasados con esfuerzo doblando turnos en una panadería o limpiando casas. Dolores había sido enfermera en Colombia pero en España tuvo que aceptar otros trabajos, sobre todo cuando enviudó y tocaba mantener a su hijo. Morgan se quedó con ese dinero. 

Fuentes de los Mossos afirman que no constan más denuncias presentadas contra Richard Morgan y añaden que las cuentas corrientes en las que Dolores ingresó dinero no están vinculadas a personas reales. La policía sostiene que el estafador que se esconde detrás de Morgan ni siquiera está en Catalunya. El hijo de Dolores está convencido de que la policía catalana podría hacer más porque una de las cuentas corrientes conduce a Vic.