Arabia Saudí muestra al mundo cómo será la ciudad del futuro con la presentación de The Line: será 100% ecológica, no habrá coches ni carreteras y tendrá forma de línea recta.

De un tiempo a esta parte el ser humano no hace más que replantearse cómo deben ser las ciudades que pueblen el planeta.

Urbes en las que hace décadas imaginábamos con coches voladores y en las que hoy esperamos haber acabado con cualquier rastro de vehículos que funcionen por combustión.

No es cuestión de modas si no de evolución: debemos vivir en una mayor armonía con la naturaleza y volver a integrarla en nuestro día a día.

Con esa intención presentó el gobierno de Arabia Saudí su proyecto de ciudad futurista conocido como The Line, que forma parte del complejo entramado urbanístico que pretende construir bajo el nombre de NEOM y en el que se albergarán ciudades, centros de negocios, zonas comerciales...

Una ciudad que se quiere definir por su compromiso medioambiental para lo que elimina los coches y las carreteras y la construirán en torno a la naturaleza.

Los responsables del proyecto planean un concepto de alimentación ecológica y de proximidad que le otorgue un peso fundamental a la economía circular.

Respecto a sus usos tecnológicos lo más reseñable es la total conexión entre todos sus elementos, desde viviendas hasta comercios, gracias a la Inteligencia Artificial.

Una urbe con la que combatir la emergencia climática, dar respuesta a los desafíos del planeta y estar a la vanguardia de lo que hoy reclama el ser humano.

Una línea recta de 178 kilómetros

Sus factores diferenciales no se quedan en la hiperconexión tecnológica y la apuesta por la economía circular.

El proyecto de The Line, que viene incluso definido en su propio nombre, pretende convertirse en la primera ciudad del mundo diseñada en forma de línea recta. "Un cinturón de 170 kilómetros de largo", como señalan desde el gobierno de Arabia Saudí.

Como consecuencia de la eliminación de los vehículos privados, los más de un millón de habitantes de The Line tendrán cubiertas todas sus necesidades básicas a menos de cinco minutos a pie de sus casas.

En caso de necesitar o querer trasladarse a lo largo de los más de 178 kilómetros de ciudad, los habitantes de The Line contarán con transporte de ultra alta velocidad que los llevará de una punta a otra en menos de veinte minutos.

Existirán también diferentes soluciones de movilidad autónoma basadas en el subsuelo.

El objetivo del gobierno con este proyecto, además de apostar por la vanguardia tecnológica y climática, es acabar con la dependencia económica del país del petróleo.

Apuesta por la economía verde

Con The Line, el gobierno saudí pretende crear cerca de los cuatrocientos mil puestos de trabajo que aportarán más de 48.000 millones de dólares al PIB nacional antes del año 2030.

Una ciudad que funcionará 100% con energía verde y que empezará a ser construida durante el primer trimestre de este año 2021.