Elon Musk será recordado por muchas cosas: con un patrimonio de más de 250 millones de dólares, es la persona más rica del mundo. Además, es fundador y consejero delegado de SpaceX y CEO de Tesla. Aunque ha puesto su sello a la historia con este currículum, sus formas tampoco serán difíciles de olvidar. Con un talante burlesco y prepotente, los rasgos más conflictivos de su personalidad lo han llevado a ser uno de los poderosos contemporáneos más cuestionados.

Con su último desplante, el multimillonario se ha atrevido a quebrantar la primera regla del marketing: "el cliente siempre tiene la razón", pero no solo no ha dado la razón a sus clientes, sino que directamente los ha humillado en público.

Noruega es el principal mercado de los coches de la marca Tesla, de la que Musk es CEO, con una cuota de mercado del 12% y más de 20.000 coches vendidos en 2021. En este contexto, un grupo de 29 propietarios de Tesla se agrupó para protestar por algunos de los graves fallos que están dando los vehículos: bloqueo de puertas, funcionamiento deficiente del parabrisas, filtraciones de agua al maletero, problemas para arrancar con temperaturas extremas, etc.

Para protestar contra estos defectos de una de las marcas de coches más caros del mundo, los propietarios decidieron organizar una huelga de hambre: "creemos que si Elon Musk se entera de nuestros problemas, resolverá la situación", explicaban los manifestantes a las puertas de una conferencia del directivo en Oslo.

Nada más lejos de la realidad, Elon Musk no solo no escuchó sus demandas, sino que se burló abiertamente de ellas en Twitter: "Por consejo de un buen amigo, he estado ayunando periódicamente y me siento más saludable".

Aunque la respuesta del CEO de Tesla (por lo menos en público) no está ni un poco próxima a resolver las quejas de los propietarios de los famosos vehículos eléctricos, los dueños decidieron cancelar la concentración y la huelga de hambre una vez transcurrido el día desde que la comenzaron en lo que pareció ser un movimiento estratégico para captar la atención del empresario.