30 de enero de 2019
30.01.2019

El 85% de los españoles reclama más prestaciones sanitarias para los mayores

Siete de cada diez ven necesario reducir los tiempos de las listas de espera, según una encuesta de la OCU

30.01.2019 | 14:22
Varias personas esperan para una consulta.

El 85% de los españoles considera necesarias más y mejores prestaciones asistenciales para los mayores, según una encuesta de la OCU, en la que constatan su preocupación por las altas listas de espera y los escasos servicios de salud bucodental, que "deberían ampliarse" en el sistema público.

Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios a 1.500 personas, en el marco de la campaña 'Defiende tu Salud', que ha presentado su portavoz Enrique García y su responsable de salud, Ana Sánchez.

Una muestra en la que se plasman las principales inquietudes de los usuarios en materia sanitaria y qué medidas proponen para mejorar el bienestar y la calidad de vida de los españoles.

Siete de cada diez españoles ven necesario reducir los tiempos de las listas de espera, sobre todo para los especialistas y las pruebas diagnósticas e intervenciones.

Para un 42% de los encuestados sería prioritario ampliar las prestaciones en la cartera de servicios de la sanidad pública, sobre todo los servicios de cuidados bucodentales. Mejorar esa salud evitaría que se repitieran casos como los de iDental, según García.

Otros servicios adicionales que reclama la población en menor medida son los servicios de fisioterapia (el 17%), la terapia psicológica (14%) y dietética y nutrición (8%).

Los datos ponen también de manifiesto, según la OCU, las necesidades de cambio que se requieren en determinados sectores de población, como las personas mayores y los menores de edad.

Los españoles demandan más centros de día, ayuda domiciliaria presencial y acceso a las residencias. Valoran, sin embargo, las prestaciones realizadas por los servicios de teleasistencia.

Sobre los menores, ocho de cada diez españoles creen que se deben hacer cambios en la publicidad dirigida a ellos para ciertos alimentos poco saludables y productos, como el alcohol o el tabaco, o en hábitos perjudiciales para ellos, como el juego online.

Además, el 82% de la población se siente preocupada por la seguridad y la calidad de los alimentos que consume, y de hecho el 86% es partidario de reformular la composición de los alimentados procesados para que sean más saludables y que contengan menos azúcar y menos grasas.

Limitar los bulos


Ocho de cada diez ciudadanos también pide que se limiten los bulos e informaciones falsa sobre salud y alimentación. El 71% asegura haberse sentido engañado por el etiquetado y la publicidad de productos de salud y alimentos en alguna ocasión.

Otras de las demandas son evitar la publicidad engañosa y regular los llamados "productos milagro" y ser más transparente con ciertos alimentos, productos de salud y cuidado personal.

Los ciudadanos quieren endurecer las normativas que regulan los productos y servicios relacionados con la mejora del aspecto físico (adelgazamiento, depilación, cuidado de uñas o cirugía estética), con el fin de reforzar las garantías para sus usuarios.

Para responder a las demandas de los ciudadanos, la OCU plantea nueve retos en defensa de la salud y abrirlos a la comunidad sanitaria, como establecer un nuevo sistema de información para las listas de espera que incluya la totalidad del proceso de atención médica, con el fin de garantizar unos tiempos máximos por paciente.

"El actual sistema no permite conocer a los pacientes cuánto le queda para ser intervenido porque la información está segmentada. La información debería estar orientada al paciente", según García.

Se propone, también, promover el acceso a pruebas diagnósticas, asistenciales y terapéuticas a todos los menores de edad, y ampliar de forma progresiva estas prestaciones a toda la población, incluyendo planes de financiación.

Para mejorar la protección legal de los consumidores, la organización propone revisar la legislación de 1996 sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria para evitar que algunos se consideren beneficiosos sin que tengan un aval científico.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook