Historia

Tutankhamón y el lugar de descanso de Nefertiti

Las técnicas de última generación permiten hallar las tumbas del faraón

20.12.2015 | 18:29
Un busto de Nefertiti, uno de los personajes más enigmáticos e investigados de la historia.

­La tumba de Tutankhamón parece hoy día más una historia de ficción que el resultado de una excavación arqueológica real. Tras su hallazgo en 1922 por el egiptólogo inglés Howard Carter, parece como si todos hubiéramos asumido, de una forma inconsciente, de que tras este maravilloso descubrimiento nuestros ojos lo habían visto todo y que no quedaba nada que encontrar, sin embargo, no es así. Estos días Egipto y el mundo espera noticias llegadas de Luxor porque la tumba de Tutankamón, después de 93 años, parece respirar los mismos aires que envolvieron la sepultura de este joven rey a principios del siglo XX.

Algo increíble podría suceder si se corrobora la hipótesis que ha llevado a reabrir la tumba e introducir tecnologías avanzadas de nuestro tiempo: la existencia detrás de las paredes de la cámara sepulcral de Tutankhamón de otra tumba que podría pertenecer nada más y nada menos que a Nefertiti, una de las reinas más conocidas y relevantes del Egipto Antiguo.


¿Qué propone la teoría?
Esta teoría la propone un egiptólogo inglés llamado Nicholas Reeves de la Universidad de Arizona, gran conocedor de la necrópolis real tebana. Durante muchos años este egiptólogo ha desarrollado numerosos trabajos en el Valle de los Reyes e investigado sobre el periodo en el que vivió Tutankhamón, la Dinastía XVIII (1479-1352 aC), y concretamente el particular reinado de su padre, Akhenatón.

La historia empieza cuando este egiptólogo realiza un examen del trabajo hecho por un equipo de expertos de la Fundación Factum Arte. Esta empresa, con su Proyecto de realizar una copia exacta de la tumba de Tutankhamón, digitalizó todo el conjunto utilizando la tecnología más avanzada existente, basada en una combinación perfecta entre escáneres 3D de última generación y fotografías de alta resolución. Los resultados obtenidos permitieron a Reeves contemplar el alma de la tumba, es decir, pudo apreciar perfectamente no solo las pinturas de la tumba y sus colores, sino también sus imperfecciones.

Éste creyó reconocer dos accesos tapiados que podrían llevar a otras cámaras ocultas tras las paredes e inmediatamente hizo partícipe a la comunidad científica internacional publicando el pasado mes de julio un artículo titulado The Burial of Nefertiti? , el cual que provocó que toda la atención de los medios de comunicación del mundo se desviara hacia él.

Una tumba con sombras
Antes de desarrollar su teoría, es preciso señalar las características de la tumba de Tutankhamón (KV 62) y de su ajuar funerario -que han llamado la atención de los egiptólogos desde siempre- y que podríamos considerar como las primeras pistas de este entramado. Por un lado, la tumba del joven rey no encaja con lo que debía haber sido un enterramiento típico de la Dinastía XVIII, es decir, su tumba no sigue la estructura de otras tumbas construidas para reyes del mismo periodo. Las dimensiones de la tumba son pequeñas (la habitación más grande es la cámara funeraria que apenas mide 6x4). Este hecho se ha explicado aludiendo a que Tutankhamón murió joven y tuvo que habilitarse un espacio rápidamente, probablemente una tumba que estaba destinada a otro propietario, pero no la que debería haber sido su tumba oficial. Esta teoría no es del todo convincente si pensamos que reyes con el mismo tiempo en el trono que Tutankhamón o con menos años, fueron enterrados en tumbas magníficas.

Por otro lado, llama muchísimo la atención un espacio tan reducido para albergar el ajuar del rey, considerado el más importante visto en tiempos modernos. Tanto Reeves, como otros egiptólogos, están convencidos de que este ajuar funerario estaba destinado a otra tumba más grande.

Primeros resultados
Una vez que Reeves consiguió convencer al Servicio de Antigüedades de Egipto de que tras las paredes de la famosa tumba de Tutankhamón podría esconderse algo, se organizó una expedición científica a Luxor que se realizó a finales de noviembre. Exploraciones realizadas con un sistema georradar y llevadas a cabo por el japonés Hirokatsu Watanabe, revelaron que en el muro norte y oeste de la cámara funeraria de Tutankhamón había rastros de puertas que habían sido tapiadas en su día. Reeves acabó proponiendo que tras la pared oeste se podría esconder una cámara de almacenamiento (probablemente con ajuar funerario) y tras la norte podría encontrarse un corredor que lleve a la cámara funeraria del verdadero propietario de la tumba KV 62. Debido a la muerte repentina del niño, este egiptólogo sostiene que la KV62 se abriría y se habilitaría para incluir una nueva cámara, aquella donde fue enterrado Tutankhamón.

¿Por qué sería Nefertiti?
Se apunta directamente a ella porque esta reina está emparentada con Tutankhamón, ya que fue la esposa principal de su padre Akhenatón. El joven rey era probablemente hijo de Kiya, otra de la esposas del rey. Se cree que durante los últimos años de reinado de Akenatón, Nefertiti actuó de regente, además de gobernar tras su muerte en solitario durante un breve periodo de tiempo.

Según la hipótesis de Reeves, aceptada también por otros egiptólogos, ella sería sucedida por Tutankhamón, el único miembro varón que quedaba en la familia real, por lo que probablemente el joven rey tuvo que ocuparse de su enterramiento.

Otra pista la encuentra en los bienes materiales de segunda mano que se incluyeron en el enterramiento de Tutankhamón. Un juego de ataúdes de oro en miniatura utilizados para depositar los órganos internos del rey tras ser momificado, al igual que el segundo ataúd del rey, presentan señales de que perteneció a un monarca anterior que él cree que fue Nefertiti.

A estos argumentos habría que añadir los estudios iconográficos realizados a la decoración de la cámara del sarcófago, donde cree reconocer los rasgos faciales de Nefertiti en quien se ha creído desde siempre que era Tutankhamón.

La Arqueología moderna requerirá un notable equipo de expertos para encontrar la manera de saber que hay más allá de esos muros, seguramente con herramientas más delicadas y menos invasivas que los picos y palas utilizadas por el equipo de Howard Carter cuando sacaron a la luz la tumba de Tutankhamón.


Siguientes pasos
Se plantean diferentes propuestas para acceder a estas estructuras fantasma: bien desde la superficie o a través de una pequeña perforación en uno de los muros desprovistos de decoración en el que se pueda introducir una microcámara de vídeo.

Entonces, ¿qué supondría un descubrimiento de estas características? Podría ofrecer posibilidades de encontrar una tumba completamente intacta, pues tenemos que recordar que la Tutankhamón sufrió dos saqueos probablemente poco tiempo después de que el rey fuese enterrado.

Una tumba sellada e inalterada por ladrones permitiría un estudio único, siempre y cuando esa tumba no haya sido robada por el propio Tutankhamón. La reutilización por parte de determinados reyes del ajuar que pertenecía a monarcas anteriores, fue algo que sucedió y, como ya hemos mencionado, el joven de oro fue enterrado con un gran número de objetos que no le pertenecieron.

En el caso de que el ajuar funerario haya sido extraído, tendríamos que conformarnos con paredes decoradas, textos funerarios y la momia o momias que cabe suponer que tienen que estar durmiendo dentro.

Otra posible teoría, que no se ha tenido en cuenta, es que las estructuras que parecen esconderse detrás de las paredes puedan ser áreas inacabadas de la KV 62, las cuales fueron desechadas porque no hubo tiempo de acondicionarlas para el enterramiento real. Hoy en día túneles inconclusos que tenían la intención de hacer las tumbas mucho más grandes podemos observarlos en algunas tumbas del Valle de los Reyes.

Con la construcción de la pared norte de la cámara funeraria donde está enterrado Tutankhamón, lo que se haría es partir la tumba en dos, pues indudablemente una tumba más pequeña era más fácil de preparar en pocos días. Si el hallazgo en su día de la tumba del joven rey Tutankhamón fue un hito de la Arqueología, lo que se cuece en el Valle de los Reyes en este momento, podría llevar a un gran descubrimiento que probaría que el esplendor de Egipto no se ha agotado. Para cerrar esta fascinante historia que tiene un futuro inmediato, me quedo con estas otras palabras de Howard Carter: «Cuando se excava un lugar que ha permanecido intacto durante milenios uno nunca sabe lo que se va a encontrar... espero que sea algo bueno...».

*Sosa es historiadora y egiptóloga

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