Televisión

Mujeres que pelean por su vida

¿Se puede hacer una buena serie sobre mediocres que entrenan cada día el autoengaño? 'Glow' es la respuesta

29.07.2017 | 11:54
Varios de los protagonistas de lo nuevo de Netflix.

Personajes matizados, diálogos veraces e inteligentes y un reparto magnífico para otro título admirable de Netflix, 'Glow', una serie con lucha libre pero una serie sobre mujeres que luchan por ser libres en el ring de la vida: rodeadas de machos buscones que solo ven en ellas cuerpos a los que sacar el máximo partido económico

¿Una serie sobre la lucha libre femenina? Quita, quita. Hay gente que adora a esas peleas aparatosas sobre un cuadrilátero donde prima el espectáculo del fingimiento sobre el deporte y tiene a ídolos como Hulk Hogan en un altar pero no es mi caso. No es un mundo que se haya abordado mucho en el cine o la televisión como material de ficción aunque recuerdo con mucho agrado Chicas con gancho, la última y pequeñita película del gran Robert Aldrich con un inmenso Peter Falk como representante de dos luchadoras errantes.

Pero casi todo el mundo habla bien de Glow (Netflix). Así que vamos a darle una oportunidad. Además, sus capítulos duran media hora: un alivio entre tanto aluvión de series. Y empieza. No hay peleas de momento porque los personajes que van apareciendo son mujeres que intentan abrirse paso en el mundo del espectáculo: sueños, ilusiones, ambiciones. O sea: fracasos, desengaños, quebrantos. Ninguna de ellas tenía entre sus aspiraciones dedicarse a encarnar personajes ridículos ante un escenario de pelea simulada en la que un guión previo (e infame) las obliga a sobreactuar y vestir de forma ridícula para un público ávido de emociones fuertes.

Y las actrices hacen muy bien de malas actrices. Y el director del tinglado (espléndido Marc Maron, que tiene un cierto aire a Peter Falk, por cierto) es un personaje extraordinario: un cineasta mediocre que se cree un genio, salido como la punta de una plancha y con la retranca blindada de quien está de vuelta de todo en dirección a ninguna parte. Con tal de hacer una película más es capaz de cualquier fosa a la que tirarse, aunque sea trabajar para un productor niño de mamá que no sabe dónde se mete. Los diálogos son punzantes y cargados de ironía, cuando no de sarcasmo ácido, pero también, de golpe y porrazo, de un dramatismo que podría ser resbaladizo pero se resuelve con inteligencia.

Lecciones de vida para aspirantes a actriz: «El diablo siempre tiene los mejores diálogos». Así que lucha como villana para que te odien y que no te importe. Glow es una serie con lucha libre pero es una serie sobre mujeres que luchan por ser libres en el ring de la vida: rodeadas de machos buscones que solo ven en ellas cuerpos a los que sacar el máximo partido económico. Alison Brie y Betty Gilpin tienen los papeles con más enjundia pero el gran mérito de Glow es que todos los personajes que aparecen en pantalla son creíbles, están matizados, aportan algo. Y, de paso, se lanzan dardos envenenados sobre el racismo, la homofobia, la selva de la televisión, la alienación de las masas. ¿Se puede hacer una buena serie sobre mediocres que entrenan cada día el autoengaño? Sin duda: Glow es un gran ejemplo.

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