Sociedad

Nueva cocina de la abuela

27.07.2008 | 00:00
Un zumo con agar-agar, alga a la que Lucrecia Zurdo va a dedicar su próximo libro. Un zumo con agar-agar, alga a la que Lucrecia Zurdo va a dedicar su próximo libro.

Una marbellí de 88 años idea y aplica nuevas técnicas culinarias para que el comensal supere la depresión y recupere la figura

En una época en que la gastronomía moderna se adereza con toques de innovación y busca el aporte beneficioso para la salud, una mujer de 88 años logró superar un problema de sobrepeso y depresión aplicando a la cocina tradicional nuevas técnicas culinarias elaboradas por ella misma.
Escritora por vocación y especialista en originales métodos alimentarios por necesidad, la madrileña y residente en Marbella Lucrecia Zurdo ha dedicado más de 60 años a la investigación de los aportes de la cocina mediterránea al organismo. De naturaleza inquieta, Lucrecia explica que su procedimiento consiste en la adaptación de las recetas tradicionales españolas -como las lentejas o el cocido, por ejemplo- a la dieta de cada persona, de manera que se pueda comer en familia sin variar el menú individual, únicamente modificando una parte del mismo. Evitar el pan, precocinar algunos alimentos, apostar por lo crudo para cenar o desayunar con proteína animal resultan, según esta experimentada cocinera, favorables para la salud y pueden convertir en dietéticas todas las cocinas que se realizan en nuestro país.
Naturalista. Nadadora y corredora -todos los años participa en una competición doble-, Lucrecia apuesta por un batido artesanal que elabora a base de peladuras de kiwi, naranja o manzana, germen de trigo y levadura seca de cerveza. También emplea agar-agar, un alga que convierte en gelatina zumos de frutas exóticas, y a la que está dedicando un libro que saldrá próximamente. Prepara además un nuevo volumen de ´La cocina del futuro´ (las tres primeras partes fueron publicadas en 1969, 1977 y 1981) y otro libro sobre ejercicio físico.
Lucrecia afirma que la levadura y el germen de trigo aportan energía a primeras horas del día, mientras que la soja en grano se alza como la mejor legumbre, según su criterio culinario y gracias a sus ventajas proteínicas. Azotada por trastornos alimentarios como la bulimia y la anorexia, consiguió superar las adversidades gracias a su insistencia en la búsqueda de una cocina beneficiosa, pero que fuera accesible en su elaboración.

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