Málaga de un vistazo

Garzón o garçon

29.10.2013 | 05:00

Me tiene despistado, y se lo dije en una amable comida, hace meses en Baboo.

Escribe sesudos artículos en su blog y aparenta un discurso revolucionario desde lo pacífico y lo pragmático, con la utopía como fin que sería capaz de convencer a gente de cualquier espectro político, siempre que hablemos de gente con sentido común.

Sin embargo desde su afamado y seguido tuiter escribe soflamas incendiarias que no son coherentes con lo que, según yo creo, realmente es. Él achaca mi confusión a la diferencia del medio, yo me inclino, no sin duda, a la necesidad política de nadar y guardar la ropa.

En la mencionada comida me dijo que esto de la política era algo pasajero en su carrera y que su proyecto de cooperativa le tiraba más, que el Congreso es una pantomima (¡noticia!, ¡noticia!) y que ir de verso libre, hasta en Izquierda Unida es incómodo, por lo que duraría ni con pilas duracell. Creo que gente como Garzón ha de luchar a favor de evitar el bipartidismo, ése que ya sólo tiene las formas de perpetuarse que hemos visto este fin de semana, con escraches de todo a cien o asumiendo que sólo los dirigentes más diligentes pueden optar a puestos de gobierno en la Junta de Andalucía.

Málaga ya no se divide en gente del río para allá y gente del río para acá sino en los políticos (de partido) y la ciudadanía. Garzón es alguien que cruzó la línea física, manteniéndose con los ciudadanos.

Sólo de él depende que sea Garzón o Garçon del bipartito. Si algo le eché en falta cuando compartimos mesa es que nada nos preguntó él a nosotros, ni a la periodista, ni al empresario, ni al historiador con los que compartíamos mesa. Quizá por no hacer ver su juventud como algo vulnerable, pero preguntar es la asignatura pendiente de todo político tenga la edad que tenga.

Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine