En corto

Una mañana de intenso trabajo

09.08.2015 | 05:00

Lo que más le cuesta al activista es hacer el vago. El programa productivista es así, y forma ya parte del sistema operativo de uno. La compulsión ataca por todos los flancos, incluido el moral: ¡perder el tiempo, con tantas tareas pendientes para enriquecer el espíritu, sacándole partido al ocio¡. Son los ruines reclamos del sistema, que, aunque las vacaciones funcionen sólo como un permiso carcelario de fin de semana, tiene pánico a que en una de estas nos vayamos para siempre. Conviene que el activista, para hacer el vago sin desatar la cólera del patrón (él mismo), se dote de un pequeño argumento. La búsqueda de una salamandra que se había colado desde la terraza, para restituirla a su medio, me proporcionó una mañana completa de cacería, sin víctima, sin coste, sin riesgo de quedar como un asesino en las redes y sin remordimiento. Encima la partida resultó felizmente infructuosa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine