En corto

Pasión por la quimera

25.09.2016 | 05:00

Dice el lendakari Urkullu que la independencia de un país pertenece al pasado. Se refiere, sin duda, a que el grado de interdependencia en el orden económico, cultural, social, mediático, militar y, por ende, político, es tan amplio e intenso que la idea misma de independencia es quimérica y anacrónica. Siendo esto evidente, el problema para manejar el asunto es justamente ese, que la independencia es una quimera, y a la gente le encantan las quimeras, sobre todo en los tiempos en que la realidad se muestra más inhóspita. O sea, la independencia forma parte de la literatura de evasión, lo que la hace más atractiva para el gran público. Por lo demás, no es por completo cierto que la plena independencia no sea posible en el mundo de nuestro tiempo, pues hay un país que de momento la ha logrado, gracias a haberse dotado de la razón suprema: la bomba atómica. Me refiero a Corea del Norte.

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