En corto

El final de la carrera diplomática

03.01.2017 | 23:12

Diplomacia y lenguaje diplomático nunca han sido bien comprendidos por los mortales que no están en ese gremio. Ese modo de insinuar cosas sin decirlas, o sencillamente de no decirlas pero que signifiquen, el cuidado de los modales cuando cualquiera soltaría un tortazo, los laberínticos circunloquios en los que no se halla el mensaje, las retiradas de embajadores que nunca se van del todo, o el hecho de que se llame "nota verbal" a algo que se entrega por escrito, se han aceptado siempre por el público en general como algo que no se entiende pero se supone que hace falta. Y ahora va a resultar que toda esa faramalla se viene abajo con un simple tuit, y que toda una nación puede hablar por dedos de su primer mandatario como si fuera uno de los habituales energúmenos que hacen vida y lo ponen todo perdido en las redes. Si esto no es el fin de la civilización se le parece demasiado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine