El tonto del pueblo

17.09.2017 | 01:02
Juan y Medio, tijera en mano, se dispone a cortarle la falda a Eva Ruiz, su copresentadora.

Es verdad verdadera que esto de Cataluña, los catalanes, los españoles de aquí y los españoles de allí, los separatistas, los españolistas, los constitucionalistas, los del 3% y los de la pela es la pela y el euro su dios, los que se enfadan, los que se ríen, los que se pasan, los que no llegan, los que saben de todo, los tertulianos, los magacines de la mañana, de la tarde, de la noche, los que no sabemos de qué cojones va esta vaina, los que no queremos saber si el presidente Puigdemont la tiene más hermosa que Rajoy o si el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, se entiende con la derecha siendo muy de izquierdas sólo como un paso para aprender a llevar trajes que, aún caros, no parezcan de mercadillo, o que cuando lo saquen en la tele no creamos que va a cantar el doble de Luciano Pavarotti en vez de soltarnos el sermón de la separación, o como católico que «practica cuando puedo» sólo veamos a un espectador de la misa del domingo en La 2, aunque sea una tele extranjera, en vez de al obispo titular, es verdad verdadera que esto del referéndum está volviendo a la tele majara de atar y que la misma tele está creando un género que lo mismo te sirve para cabrearte que para partirte el culo que para pasar de todo y resistirte a aprender a distinguir a Anna Gabriel -ay, ese flequillo, esa mala ostia- de Xavier García Albiol -ay, esa mala ostia- o de Gabriel Rufián -ay, esa mala ostia de niño repelente- o incluso de Alicia Sánchez Camacho -ay, esos labios, amor, dame el nombre de tu cirujano, reina, para cuando tenga que inflarme los míos mandarlo a la puta Siberia, señora diputada-. Lo de Cataluña nos está volviendo majaras y la tele está de un dios creador que trepa. Destapa a expertos con una velocidad imposible de asimilar. Cualquiera vale para opinar sobre el «procés», y los tontos no nos dan tregua.

Batallitas de la abuela

Así que llega Juan Manuel de Prada a Espejo público y suelta lo que tenía que soltar, su tontada. Dice que lo del referéndum catalán es como la esclavitud y la pederastia. Jolín, Susana Griso, hija, bonita, contrólate, a ver a quién llevas de experto, tertuliano, provocador, mago, o tonto sin más. Hay que tener cuajo para no soltar la papilla de la mañana escuchando los regüeldos de este señor tan rancio y casposo, o tan listo que hace un Salvador Sostres para que lo vuelvan a llamar por montar bulla en la mesa política que cada día, como en el resto de tertulias, se hace más chusca, desvergonzada y loca. Otro que ha sacado la cabeza en el ranquin de resabiados y delirantes y creiditos del haba es Carlos Herrera, señorito que en verdad no debería de bajarse del podio porque, como la madre de sus hijos, Mariló Montero, que el diablo la siga teniendo apartada como un cáliz de veneno, no para de parir sandeces biliares. Que está feliz, dice el solemne bocazas, porque la caverna izquierdista está histérica con su posible vuelta a la televisión pública. Que me aten al váter, que mi histeria me da por defecar como un mico, Herrera en la sombra. Es mentar a Mariló y enseguida mis dedos teclean Toñi Moreno, ya me entienden. Acabará con sección propia en estas piezas. Te vamos a meter en unas vaginas, le dijo a Rafael Amargo en una prueba en vez de «te vamos a meter en unas vasijas». Toñi es así. ¿Tonta? No, «es que llevo un día para enmarcarme o cambiarme por dos de veinte», se justificó la mujer. No te preocupes, es un error léxico, la tranquilizó el bailaor. Y la tarde siguió en Telecinco al grito de Viva la vida, aunque al programa acudan muertas vivientes como Ana Obregón a contar batallitas de abuela y en cada edición aviven el ascua helada de las guerras de Belén Esteban con unos y con otras. Qué cadena más tonta, qué pesadilla.

Juan Manos Tijeras

Con permiso de Toñi, Herrera en la monda, el niño Rufián, y el peluquero de Puigdemont, abro el abanico de la memez y la idiocia. Tengo dudas razonables, y espero que razonadas, entre llamar tonto a Juan y Medio o llamar tonta a Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía. La cosa es como sigue. Primero, no veo, por prescripción de mi Crítico Favorito que Estás en los Cielos, Canal Sur. Segundo, veo mucho menos La tarde, aquí y ahora -aunque rozándola, no tengo edad suficiente-. Y tercero, hablo después de leer el torbellino de comentarios y ver el vídeo de la escena, que sucede en directo. El presentador saca unas tijeras y se dispone a cortarle la falda a Eva Ruiz, su copresentadora, como Belén Esteban, pero en lista. Te corto por haber estado bailando, fue la razón de Medio y Juan. Eso es todo. Y empezó a cortar la falda de la mujer, que se descacharraba entre risas. El tijeretazo alcanzó el mismo filo de la braga, así que Eva gritaba, «que se me ve todo, que se me ve todo». Una chica del equipo la rescató del Manos Tijeras con bigote. Todo estaba pactado. Eva sabía lo que iba a pasar. Y aquí entra Teresa Rodríguez, Podemos, que pregunta si nuestros niños creerán que es divertido hacérselo a otras niñas. La propia «víctima», Eva Ruiz, tuvo que mediar. Lamentable el uso que algunos quieren dar a una broma acordada entre Juan y yo, dijo, me niego a darle a nadie el poder de hacerme sentir víctima de nada. ¿Quién es el tonto, Juan y Medio por protagonizar una broma de mal gusto pactada con su colega, o Teresa Rodríguez, que levanta el brazo inquisitorial y se convierte en defensora de quien se niega a darle a nadie el poder de hacerla sentir víctima? Sin embargo, con el actor Kirk Cameron no tengo dudas. Es tonto de remate. Dice el pelanas que los huracanes Irma y Harvey han sido enviados para responder ante dios -Cárdenas no nada muy lejos-. Y una última reflexión. Sabemos que se puede ser juez y parte, pero ¿se puede ser juez y tonto? Yusty Bastarreche, el juez que ha impedido que se celebre en Madrid un acto sobre el referéndum catalán, lo pone fácil descalificando a Manuela Carmena por su «aspecto lamentable» -La Sexta Noticias-. Si puedo ser útil, termina el juez, contad conmigo, ¡Viva España! Que viva, señor, pero a ver si los tontos no dan mucho por culo.

La guinda

Ay, ay, ay
Sólo me ha faltado aprender a decir ay, ay, ay como lo dice un buen cantaor cuando me he enterado de que Miguel Poveda, el mismísimo Poveda de exquisita sensibilidad, se ha metido en el embolado de ser asesor del «coache» -ay, ay, ay, coache, con lo bien que estaría decir profesor, entrenador, yo qué sé- Manuel Carrasco, que a su vez es jurado de La voz. ¿Miguel Poveda en La voz? Ay, ay, ay, y ay.  

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Opinión

Morir de éxito

Lo dijo un ingeniero en una reciente rueda de prensa y yo lo suscribo: en las altas esferas de...

 
 

PEDRO DE SILVA

Una de miedo, para empezar la semana

¿Será posible que (como he leído) el pueblecito inglés en que Isabel...

 
 

JOSÉ LUIS GONZÁLEZ VERA

Nuevo arte malagueño

El devenir de las autonomías está desembocando en una parcelación de todas las actividades, con...

 
 

PEDRO J. MARÍN GALIANO

La calle de las bragas

Pues eso. Que así, de repente, sin saber muy bien cómo se inició esta...

 
 

DANIEL CAPÓ

Las 95 tesis

El pasado 31 de octubre se cumplieron cinco siglos de un acontecimiento que cambió el...

 
 

ALBERT CANO

Crecimiento sin mejora

Desde que «hemos salido» de la crisis, una pregunta obsesiona a los analistas...

 
 
Crea tu propio Blog
Enlaces recomendados: Premios Cine