Torrox, el municipio con la colonia más numerosa de residentes de Alemania en toda la península Ibérica, se ha contagiado estos días del mejor ambiente para celebrar la fiesta bávara popular por excelencia, la Oktoberfest, recuperando la normalidad, tras meses dominados por las vicisitudes de una pandemia que continúa pero cuya virulencia permite recuperar poco a poco las señas de identidad

Lejos de la presión política y mediática de unas elecciones en las que el motor de Europa, Alemania, se juega su futuro, la colonia de residentes teutones ha celebrado estos días la fiesta popular alemana por excelencia la Oktoberfet en el corazón de la Axarquía.

Cerveza, salchichas, codillo y bretzel al ritmo de la mejor música y sobre todo, ilusión por recuperar la normalidad han protagonizado estos días la vida de Torrox. El pasado jueves, 23 de septiembre, comenzaba la Oktobefest que esta edición ha regresado con más fuerza, después de celebrarse de manera consecutiva durante más de un lustro y que debido a la pandemia no pudo desarrollarse el pasado año.

O’zapft is, las palabras mágicas con la que arranca esta celebración y en la que un año más el alcalde, Óscar Medina, y la edil de Comercio, Sandra Extremera, contaron en el acto institucional con el respaldo del cónsul de la República de Alemania en Málaga, Arnulf Braun, quien precisamente destacó que han sido muchos los alemanes que después de más de un año han adelantado su regresado a Torrox para pasar aquí el otoño y el invierno.

Esta edición ha significado una vuelta a la normalidad en la que se han duplicado el número de asientos para que los asistentes pudieran consumir en las mesas, reduciendo la asistencia de personas a las barras donde adquirir los productos para poder celebrarla con las medidas sanitarias recomendadas. Además también se ha reducido la zona de baile para evitar aglomeraciones.

El regidor torroxeño ha mostrado su satisfacción al ver cómo la Oktoberfest de la Pequeña Alemania es punto de referencia incluso para alemanes que han venido desde su país estos días para disfrutar de esta fiesta, que ha servido de reencuentro para la colonia de alemanes de toda la geografía española y que estos días han conocido el municipio y están disfrutando de su gastronomía local tradicional.

La Oktoberfest se celebra en Torrox en homenaje a estos alemanes que desde mediados de los 60 han elegido al municipio como segunda residencia o destino de jubilación, siendo la promotora Bau Hoffman la impulsora con la urbanización Centro Internacional y que se han ido expandiendo a Torrox Park y a otros puntos del municipio.

El Consistorio ha agradecido el comportamiento de los asistentes estos cuatro días por haber seguido y respetado las indicaciones de Policía Local, Protección Civil y personal del Ayuntamiento que han velado por que la fiesta se desarrollara cumpliendo con la normativa, por la seguridad y salud de todos. Una edición en la que se ha visto una importante actividad, no solo en los consumidores, sino también en los puestos en los que se han ofrecido los tradicionales productos alemanes de esta fiesta.

Medina recordaba que al inicio de la pandemia se tomaron las medidas más drásticas, lo que ha hecho que en Torrox se mantenga una de las tasas de incidencia más bajas de toda España. «Ahora es el momento de ir recuperando nuestra normalidad», dijo el alcalde, haciendo mención a que, siendo un municipio turístico, son muchos autónomos y pequeños empresarios los que dependen de este tipo de eventos que organiza el Consistorio para entre mayo y octubre, con idea de alargar el verano y dar más vida al pueblo cuando baja la afluencia de visitantes, claramente más acusada durante los meses de verano y que este año ha notado un gran aumento en la ocupación hotelera.