La delegación en Málaga de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha trasladado este miércoles su "apoyo total y absoluto" a los guardias civiles que intervinieron en la noche del lunes en el Rincón de la Victoria, cuando tuvieron que utilizar el arma reglamentaria contra un hombre que arremetió contra ellos con armas blancas y que, después, se autolesionó.

Desde la asociación han demandado más material para las patrullas de seguridad ciudadana y han defendido el uso de las pistolas táser: "Un cuchillo es un arma letal, puede matar a una persona. El táser no lo es". Respecto al uso de "El empleo del arma de fuego estaba totalmente justificado y es proporcional. Es amplia la jurisprudencia que justifica el empleo del arma de fuego contra un ataque o acometimiento de cuchillo", han insistido.

Tras valorar la compra de 150 pistolas táser para toda España, han añadido que es un número "insuficiente, teniendo en cuenta que en España hay más de 2.100 puestos de la Guardia Civil, por lo que la proporción de entrega de este elemento de protección, es bajísimo, no llegando al 8% la recepción de este instrumento inmovilizador". Han considerado que será aún menor debido al reparto de la Dirección General de la Guardia Civil.

También han aludido a la importancia de la formación para el uso de este tipo de herramientas: "primero hay que formar a los monitores que serán los que impartan después la formación y habilite a portar y usar esa arma no letal", algo que llevará "años y años".

La AUGC ha denunciado también la falta de otro tipo de materiales, como fundas antihurto, chalecos antibalas, linternas de cinto unipersonales, escudos invertidos para contención e inmovilización, escudos balísticos, cascos o espráis de defensa unipersonal a los que se suman material sanitario como desfibriladores semiautomáticos y material de contención de hemorragias.

Según la AUGC, la Dirección de la Guardia Civil "casi siempre va por detrás en todo lo que respecta a modernización y equipamiento policial" y han lamentado que "no valoran el trabajo de las patrullas de seguridad ciudadana que se juegan la vida en ciertas intervenciones o su integridad física y son miles los guardias civiles que deben comprarse material policial de su bolsillo para prestar un servicio más eficaz al ciudadano".