No pueden más. Los agricultores de la comarca de la Axarquía que dedican sus tierras al cultivo de aguacates y mangos han empezado a trabajar a pérdidas. La sequía que les obliga en muchos casos a comprar cubas para complementar los riegos con aguas regeneradas y la bajada de precios desde mayo en todas las variedades de subtropicales amenazan con la continuidad de sus explotaciones. 

A finales de la pasada campaña del aguacate, con las últimas semanas de la primavera, hubo agricultores que se vieron obligados a vender a medias que apenas rozaban los 50 céntimos por kilogramo. Y la campaña del mango durante este pasado mes de septiembre se ha saldado con medias en origen por debajo de los 80 céntimos, un 20% inferior al precio que hace justo un año.

«Imaginen ustedes si con los precios de la electricidad, los combustibles o los fertilizantes por las nubes estarían dispuestos a percibir menos de la mitad de su sueldo», preguntaba el secretario provincial de la organización COAG en Málaga, Antonio Rodríguez, a quienes asistían este miércoles a la concentración de representantes de las diferentes agrupaciones agrarias de la comarca de la Axarquía.

La reunión en la sede comarcal de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, situada en Torre del Mar, contó con la presencia de representantes políticos de las más distintas formaciones. Todos coincidieron en volver a exigir medidas compensatorias a las distintas administraciones, pero sobre todo a establecer normativas que fijen precios mínimos para los productos hortofrutícolas.

Los productores acusan a las cadenas de distribución de no repercutir en origen las subidas que en los últimos meses se pueden observar en las medianas y grandes superficies, con la excusa de que los calibres de este año son inferiores (como consecuencia de la falta de lluvias que ha limitado los riegos).

«Han bajado tanto los precios que en muchos casos los agricultores han tenido que abandonar los mangos sin recoger», alega el propio Rodríguez. Otros productores señalaban que lo mismo ocurrió en mayo y junio con los aguacates de las variedades más tardías. Y no parece que la nueva campaña del aguacate, que se iniciará en pocas semanas, vaya a cambiar el curso de las cosas, como señalaban los portavoces del sindicato agrario UPA.

«Estamos ante un cambio de modelo, no puede ser todo como si fuera una fruta homogénea, de 400 ó 500 gramos y todo perfecto, porque el campo no es así», agregó el propio Rodríguez al ser preguntado por la coyuntura actual en plena escalada de precios y la necesidad de recurrir a camiones para riegos de emergencia a las puertas de cada campaña.

Para los propios agricultores, uno de los factores que complica la viabilidad de estas explotaciones de subtropicales en la comarca de la Axarquía parte de la importación masiva de producto de países como Brasil, en el caso del mango, o de Colombia, nuevo gran productor global de aguacates. Exigen a las autoridades competentes en materia de precios que fijen unos límites a esa entrada de fruta masiva, que genera una competencia con los actuales calibres, que son inferiores «como consecuencia de la sequía».

«Si al sector no nos van a apoyar y las administraciones prefieren que siga entrando de fuera antes que poner en valor el nuestro, nos planteamos si seguir o no e irnos todos al paro», finalizó Rodríguez. Cabe recordar que la campaña del mango propició en 2021 casi 30.000 toneladas en la provincia de Málaga, según subraya COAG. Dan empleo a miles de familias de la comarca oriental, donde se cultivan unas 4.800 hectáreas.

UN CULTIVO DE GRAN IMPORTANCIA

Según datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, en 2021 el valor de la producción de mango desciende respecto a la campaña anterior, debido a la caída del precio en origen de un 26%.

En 2020 el precio liquidado al agricultor fue de 1,38 euros y en 2021 de 1,02 euros el kilo, una tendencia a la baja que se repite también este año.

Por ello desde la UPA y COAG Málaga "en un momento tan difícil para la agricultura y la ganadería andaluzas, marcada por los efectos de la sequía, la guerra de Ucrania, la crisis energética derivada de esta y el significativo aumento de costes de producción, la rentabilidad de las explotaciones está en jaque".

Así, han hecho hincapié en que "es el momento de apoyar a agricultores profesionales que responden a un modelo social, como es el sector de las frutas subtropicales, y es que el 89% de las explotaciones tienen menos de cinco hectáreas de superficie y concentran casi el 36% de la superficie total de los frutales en Andalucía".

El mango se ha convertido en el segundo cultivo subtropical en importancia económica, tras el aguacate, de modo que este cultivo ha experimentado un fuerte desarrollo en los últimos 20 años y en 2021 se registraron 4.800 hectáreas plantadas, de las que el 91% se encuentra en producción. De estas, el 90% se concentra en la provincia, suponiendo la producción del mango malagueño el 85% del volumen andaluz y en Andalucía se superan las 28.100 toneladas.