El camino de Alejandro Davidovich en el ATP 500 de Astaná ha sido más corto de lo esperado. El tenista malagueño se despide del torneo a las primeras de cambio tras ser superado por el ruso Pavel Kotov en dos sets por un doble 6-4.

Davidovich, número 31 del ranking mundial se vio sorprendido por su rival, 103 del mundo, y no pudo reaccionar en la segunda manga tras haber perdido la primera. El de La Cala del Moral no encontró su ritmo ni pudo desplegar su mejor tenis en ningún momento, y eso le hizo marcharse del torneo en la primera ronda.

Kotov será ahora en segunda ronda el rival de Roberto Bautista, que se deshizo el lunes del canadiense Félix Auger-Aliassime por 6-4 y 7-6(6).

Por su parte, Carlos Alcaraz no pudo festejar su primer partido como número 1 mundial de tenis al perder en el torneo de Astaná, ante el belga David Goffin por 7-5 y 6-3 en 1 hora y 48 minutos.

Goffín, en el cuadro final como ‘afortunado perdedor’ de la previa y número 66 de la lista ATP, supo aguantar la presión e imponer su tenis ante el juego errático del murciano.

En el primer set las cosas comenzaron bien para Alcaraz que rompió el saque de Goffin en el tercer juego (2-1) para a continuación perder el suyo e igualar la contienda. En el sexto juego Alcaraz volvió a perder su turno de saque y comenzó a ‘remar’ hasta conseguir la igualada a 5 con rotura del servicio de Goffin en el noveno juego.

Cuando todo parecía encaminado, el número 1 perdió con claridad su servicio en el duodécimo juego y el primer set por 7-5.

En la segunda manga, Alcaraz volvió a complicarse la vida al perder su servicio en el segundo juego. En el tercero llegó a tener hasta tres puntos de rotura, pero Goffin acabó anotándose el 3-0.

Con esta ventaja, el belga supo aguantar los nervios y esperar los fallos del español, que perdió otro servicio en el sexto juego (5-1).

Alcaraz no tiró la toalla y luchó hasta el final; rompió el saque de Goffin en el siguiente (5-2), pero el belga no desaprovechó la oportunidad y ganó por 6-3.

La primera defensa como número 1 del mundo de Carlos Alcaraz no fue todo lo buena que hubiera deseado el jugador de El Palmar.