Todo el mundo sabe que para comenzar a cobrar la prestación por desempleo, más conocida como paro, es necesario tener cotizados más de 360 días: es decir, un año laboral.

El derecho a cobrar la prestación contributiva del paro se produce cuando alguien pierde su empleo involuntariamente: bien porque ha sido despedido por la empresa o porque ha finalizado su contrato temporal. Pero esta situación no es suficiente para comenzar a ingresar la prestación por desempleo, también es necesario haber cotizado durante más de 360 días.

Pero, ¿Qué sucede con las personas que se quedan sin trabajo y no han llegado a trabajar más de un año? Aunque muchas personas piensan que, en estos casos, la persona en situación de desempleo se queda desamparada, en realidad el Servicio Público de Empleo prevé una alternativa.

El subsidio de desempleo para quienes tienen menos de 1 año cotizado

La ayuda que ofrece el SEPE a quienes no han alcanzado los 360 días de cotización pero se han quedado sin trabajo se llama "subsidio por insuficiencia de cotización" y también se conoce como "mini paro".

El importe de este subsidio será de 480€ al mes en 2023(en 2022 el subsidio ha sido de 463,21€, pero tras la actualización del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples ha cambiado).

Los requisitos para cobrar esta prestación son haber cotizado más de 180 días (seis meses) o 90 (3 meses) si se tienen cargas familiares, además el interesado debe estar inscrito como demandante de empleo y encontrarse en situación legal de desempleo, así como no tener rentas superiores al 75% del salario mínimo interprofesional.