La tendencia en muchos sectores es la especialización, y la repostería parece que tampoco escapa a esta forma de hacer negocio cuya clave del éxito está en hacer un único producto de forma artesanal para sacar el máximo partido posible. En Málaga, en apenas un año, hay ya tres obradores especializados en tres productos distintos: tartas de queso, rollos de canela y mochis, un postre japonés.

Manuel Pereira (31) y Gabriela Romero (28) son socios de Dulce Canela desde diciembre de 2020. Un obrador especializado en rollos de canela o cinnamon rolls, muy tradicionales en Suecia y Dinamarca, pero también en América. Manuel es venezolano e ingeniero industrial. Aunque su primer trabajo aquí fue como repartidor de comida. Algo que le ayudó mucho en su proyecto actual ya que conoció el gusto de los malagueños y qué tipo de comida se vendía. Así, durante el confinamiento surgió la idea de montar Dulce Canela: «No había nada en Málaga y durante el confinamiento me puse a estudiar fotografía, marketing y a hacer un estudio de mercado», relata. Con la ayuda de su familia, que en Venezuela tiene una panadería, lanzaron el negocio. Primero sólo a domicilio y tras el éxito ahora también en su local de la calle Omar 16. Allí venden para tomar, recoger o enviar a domicilio. Actualmente, hacen 3.000 rollos al mes y cuentan con 12 sabores que van variando y ampliando. Entre los más populares están el glaseado clásico; pistacho; dulce de leche, oreo, chocolate o tarta de limón. Y en breve, tarta de manzana y conguitos, entre otros. Incluso se han atrevido con un relleno salado, el american roll de jamón cocido y gouda, cubierto de queso cheddar y baicon. «Lo hacemos todo artesano y a diario. Nuestra masa es la receta más tradicional de América, sin cardamomo y más dulce que la sueca», explica Manuel, que ha pasado de rider a empresario.

Ricardo Álvarez y Cristina Amores, propietarios de La Cheesequería. El Delantal

Dos meses de vida tiene La Cheesequería, avenida Mayorazgo, 26. Se trata del primer establecimiento especializado en tartas de queso de Málaga que cuenta con una carta de 20 especialidades que varían con sugerencias y nuevas propuestas. Desde payoyo, idiazabal, queso azul, old Amsterdam 28 meses y torta del Casar; pasando por las más golosas con chocolate blanco, crema de avellanas o caramelo, y las más atrevidas con pistacho, chocolate al 64% o baileys. Pero para crear este exitoso local que se queda sin género casi a diario Ricardo Álvarez y Cristina Amores han pasado por cientos de pruebas hasta dar con el punto exacto. «Hemos encontrado la textura y sabor perfectos para una gran tarta de queso», apostilla Cristina. Explica que la idea surgió en El Caserito, su anterior negocio para hacer comidas a domicilio en plena pandemia, y donde descubrieron el éxito de su tarta de queso. Pese a que es un postre tradicional es tendencia en toda España. Ellos lo sabían y ahora son pioneros.

Mochis artesanos de Mochinori,  pastelería japonesa.

Mochis artesanos de Mochinori, pastelería japonesa. El Delantal

Nori Yanakawa es japonesa, es extremadamente perfeccionista, paciente, tradicional y amante de su trabajo. Su formación en su país de origen. Primero arte y posteriormente se especializó en repostería tradicional japonesa. Su deseo era venir a España y dar a conocer los mochis, tradicional postre nipón. En julio de 2020, afincada en Málaga, decidió abrir su página de Instagram, Mochinori.

Ella lo realiza todo artesanalmente, que luego sirve a domicilio, sólo por encargo. La frescura es máxima.

Su carta consta de 15 sabores, que varían al trabajar productos frescos y de temporada. Pero el valor añadido de los mochis de Nori es que sus rellenos son de mousses, compotas, mermeladas o cremas, alejados de los helados y texturas glutinosas industriales, conocidos en España. Todo es casero. Los más demandados son de mousse de té matcha; hierbabuena, chocolate, jengibre, tarta de queso estilo japonés o mojito. Su éxito la ha llevado a enviar a toda España.