Formación y educación

Precariedad y fracaso escolar, detrás del auge de los ´ninis´

España es el país donde más retrocedió el empleo juvenil entre los años 2007 y 2015, según un informe de la OCDE

07-10-2016Meneame
El auge de los ninis
El auge de los ninis. Getty Images.

EFE - PARÍS

España fue el país de la  OCDE donde más se redujo en términos porcentuales el empleo juvenil  entre 2007 y 2015, lastrado por el elevado fracaso escolar y los  diferentes tipos de contratos.
 
Estas son algunas de las conclusiones del informe "Panorama de la Sociedad"  publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo  Económico (OCDE), que en esta edición se centra en los alrededor de 40  millones de jóvenes de 15 a 29 años desempleados y fuera del sistema  educativo en sus 34 países miembros.
 
Eso supone un 14,6 % de ese  grupo de edad en 2015, un porcentaje de los llamados "nini" que encubre  enormes diferencias entre los mínimos del 6,2 % en Islandia y del 7,8 %  en Holanda y máximos del 29,8 % en Turquía, del 26,9 % en Italia, del  24,7 % en Grecia, del 22,7 % en España, del 22,1 % en México y del 18,8 %  en Chile.
 
En España los "nini" experimentaron un vertiginoso aumento de 10 puntos porcentuales  durante la parte más dura de la crisis, desde 2007 hasta 2013, cuando  se alcanzó un máximo del 26 %, a causa de una destrucción masiva de  puestos de trabajo que afectó muy en particular a jóvenes que no tenían  estudios y trabajaban en sectores como la construcción.
 
El hecho  es que la tasa de "ninis" descendió en los dos años siguientes hasta el  23 % en 2015 (el último año con datos disponibles), una evolución que el  responsable del informe, Stéphane Carcillo, vinculó con los vaivenes  extremos que se producen en el mercado laboral español por su  "dualidad".
 
Carcillo precisó que esa dualidad permite una rápida destrucción de puestos de trabajo  en momentos de crisis, que perjudica sobre todo a las personas con  contratos temporales (en buena medida jóvenes), muy flexibles, donde  también se crean rápidamente en tiempos de bonanza, y añadió que a largo  plazo ese modelo no contribuye a consolidar el empleo.
 
Como en  otros países, el porcentaje de "ninis" es netamente superior (32 % en  2015) entre los jóvenes nacidos en el extranjero, es decir esencialmente  inmigrantes.
 
La OCDE señala que España fue el único de sus  Estados miembros en los que el empleo juvenil cayó más del 50 % entre  2007 y 2014, seguido de Grecia e Irlanda (en ambos más del 40 %) y luego  Portugal, Eslovenia e Italia (más del 30 %).
 
Los que tenían un nivel de instrucción bajo (no  habían superado el primer ciclo de secundaria) supusieron alrededor de  25 puntos porcentuales de esa caída, es decir en torno a la mitad del  total, mientras el resto se lo repartieron a partes iguales los que  tenían estudios superiores y los de nivel de instrucción medio.
 
Una parte de la explicación reside en que España aparece en cola del conocido como el "club del mundo desarrollado" por su tasa de fracaso escolar en el grupo de entre 25 y 34 años:  un 39 % entre los hombres (frente a una media ligeramente superior al  15 % en la OCDE) y un 28 % entre las mujeres (frente al 12-13%) no  habían completado el segundo ciclo de secundaria.
 
Los autores del  estudio hicieron notar que los resultados de los jóvenes españoles son  "relativamente mediocres" si se comparan con el conjunto de la OCDE en  lo que se refiere a competencia en lectura (18 %) y en matemáticas (23  %). Y eso pese a que ha habido progresos respecto a las personas de las  generaciones anteriores con edades de entre 30 y 54 años.
 
Carcillo estimó que el elevado nivel de pobreza juvenil  en España (casi el 20 %) tiene que ver sobre todo con el paro en ese  grupo de edad. En el conjunto de la población española, la pobreza es  del 16 %, casi cinco puntos más que la media de la OCDE.
 
La  peculiaridad española a ese respecto es que la fractura entre la pobreza  de los niños (23,4 %) y la de las personas mayores (5,5 %) es superior a  la de cualquier otro miembro.
 
Para afrontar el problema del  desempleo juvenil, la organización recomienda en primer lugar luchar  contra el fracaso escolar con las recetas que ofrecen países nórdicos  donde hay intercambios intensos entre los servicios sociales y los  centros escolares para actuar cuando se detecta absentismo escolar y  evitar que acabe en abandono de estudios.
 
El objetivo es situar a  los jóvenes que corren el riesgo de descolgarse en proyectos de empleo o  de aprendizaje. Carcillo indicó que un 15 % de los jóvenes en Alemania están cubiertos por el aprendizaje, cuando en España son sólo el 4 %.