19 de abril de 2015
19.04.2015
Director de 'No me contéis entre vosotros'

"Aún dudamos sobre la manera de relacionarnos con nuestros mayores"

El realizador Isidoro Sánchez conoció a Manolo Bueno en una residencia para ancianos en Málaga

19.04.2015 | 01:50
Sánchez, con Manolo Bueno, durante el rodaje.

Allí descubrió a un hombre «anónimo pero no por eso menos singular», que le ha servido para plantear muchas preguntas sobre la forma en que nos relacionamos y concebimos a los mayores de «No me contéis entre vosotros». El realizador conoció a Manolo Bueno en una residencia para ancianos en Málaga. Allí descubrió a un hombre «anónimo pero no por eso menos singular», que le ha servido para plantear muchas preguntas sobre la forma en que nos relacionamos y concebimos a los mayores

¿Quién es Manolo Bueno y cómo entra usted en contacto con su historia?
Es una persona anónima y no por eso menos singular. Manolo y yo nos conocemos desde hace años. Él ingresó en la residencia de mayores donde yo trabajaba. El comienzo de esta historia no fue de inmediato. Tuvieron que pasar algunos años hasta que,aparecieron las ganas, intuí una historia y busqué las condiciones para llevarla a cabo.

¿Reivindica para los mayores espacios de libertad, de autonomía, en lugar de su encierro en residencias más o menos cómodas y adecuadas?
Me preocuparía antes por saber que concepción tenemos de las personas mayores, sean residentes o no. Creo que aún dudamos en nuestra manera de relacionarnos con ellos; como si todavía fuesen adultos, o como niños, o como si fueran enfermos. De la reflexión que hagamos saldrá nuestra manera de atenderlos, ya sea en nuestros hogares o en las residencias. Las residencias pueden correr el peligro de constituirse en una mera suma de individuos, si antes no se valora las historias de vida, ideas, costumbres y gustos de cada persona.

El documental se basa en la contraposición de las escenas de la residencia, que implica la sumisión al Estado, al sistema, y aquellas del campo, que reflejan la vida asilvestrada, en contacto con lo primario. ¿Buscaba un subtexto político y subversivo o simplemente humano?
No niego que en mi película puedan convivir varios subtextos, pero mi búsqueda tiene que ver más con una forma comprometida de mirar esa realidad del quien a mi lado está. En esta película Manolo Bueno se resiste a asumir un presente que le es adjudicado sin más y la manera que tiene de rebelarse contra él, es a través de sus recuerdos y también de la imaginación. El campo ha sido su medio natural de subsistencia, el que le ha dado su identidad. También es su refugio, adonde regresa para sentirse liberado de cualquier regla social.

¿Es consciente de que su documental es muy exigente con el espectador, por la aridez delas imágenes, el tempo, etc.?
No quería sentirme vinculado a las convenciones narrativas del cine. Busco liberarme de ello a toda costa y llegar al fondo de las cosas, aunque no siempre lo consiga. El tempo no fue algo premeditado y a medida que iba grabando me fui metiendo, sin apenas darme cuenta, en un ritmo cada vez más pausado. Y más tarde en el montaje se evidenció aún más la necesidad de prolongar la duración de los planos y secuencias. Cada historia pide ser narrada de una manera y yo, honestamente, sentía que debía contarla de ese modo.

¿Por qué eligió el blanco y negro? ¿Una simple opción estética o hay algo detrás de esa decisión?
Fue una decisión que tomamos el montador y yo a la hora de editar. Los colores del campo, con el paso de las estaciones, nos ofrecía unas imágenes muy bellas, pero estas se comían por completo a las que transcurrían dentro de la residencia. Nunca fue mi intención remarcar tanto esos dos mundos, y por eso decidimos apostar por el blanco y negro, para que nada nos distrajera de lo realmente importante.

@KarennWallace

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