Dieciséis años fuera de Málaga la han recompensado con la guinda que supone trabajar en lo que más le gusta y en el lugar que siempre había querido, en su tierra y en una de las jefaturas más importantes del país. Nombrada en junio del año pasado jefa provincial de Tráfico en plena pandemia, Aída Vilaret Cano recibe a La Opinión en su despacho para hacer balance de sus primeros meses en el cargo.

¿La Jefatura de Málaga era un objetivo o ha sido una oportunidad?

Yo diría que ambas cosas. Como malagueña que soy es una oportunidad estupenda de poder desarrollar mi especialidad como técnico de tráfico y de la administración aquí, en mi tierra. Hacerlo me llena de satisfacción y también de responsabilidad.

¿Deseaba volver a Málaga?

Sí. Sí, sí. Han sido dieciséis años fuera y la posibilidad de regresar siempre la tuve presente. Pero la verdad es que también me ha parecido muy positivo haber estado en otros lugares. Como funcionaria creo que te enriquece mucho poder trabajar en el norte, en Madrid, en Servicios Centrales... Creo que es muy positivo. Yo recomiendo a todos los funcionarios que se animen a hacerlo.

¿Cómo se fraguó su nombramiento?

Me enteré de la vacante y se terminó fraguando como cualquier nombramiento de un puesto de libre designación con arreglo al Real Decreto de acceso al personal de la Administración General del Estado. Concurrí a esta vacante y la DGT me eligió.

Tras su paso por la Jefatura de Guipúzcoa, ¿qué diferencias destacaría con la de Málaga?

Cada jefatura tiene su propia idiosincrasia. Todas son distintas, con sus problemas y sus bondades. Guipúzcoa es una provincia pequeña, con poca población, y lógicamente el número de trámites que se llevan aquí en Málaga son mucho mayores. Además, Málaga es una de las jefaturas más grandes de España y tenemos la suerte de tener aquí el Centro de Gestión de Tráfico del Sureste y una patrulla de helicópteros.

"Estoy segura de que 2020 será objeto de estudio en los próximos años en lo que se refiere a la conducción durante la pandemia"

Aída Vilaret Cano - Jefa provincial de Tráfico

Llegó en plena pandemia. ¿Cómo recuerda su aterrizaje en la Jefatura en unas condiciones tan especiales?

Lo recuerdo con mucha responsabilidad. Sabía que asumía un reto importante y en unas condiciones inéditas, teniendo que afrontar situaciones nuevas que nunca antes se habían dado. La verdad es que pude comprobar enseguida que aquí había un grupo de funcionarios muy bueno que estaba dando todo para ofrecer el mejor servicio a pesar de las circunstancias tan excepcionales que teníamos. Recuerdo esa responsabilidad y también la satisfacción de ver el gran equipo que había. Fuimos de las primeras administraciones en abrir, el 25 de mayo, cuando ya se estaban celebrando exámenes. Es algo que recordaré siempre.

Pere Navarro dijo en su presentación que la crisis sanitaria estaba afectando a la conducción de los españoles, sobre todo porque corríamos más. ¿Sigue siendo así?

Estoy segura de que 2020 será objeto de estudio en los próximos años en lo que se refiere a la conducción durante la pandemia, que desgraciadamente todavía no ha terminado. Lo cierto es que se ha podido verificar de manera preliminar un aumento de la velocidad cuando la situación de la crisis sanitaria era más complicada. Quizá las carreteras vacías daban esa falsa sensación de seguridad e incitara a que la gente corriera más, pero también es verdad que, a medida que se han ido incorporando vehículos a las carreteras, la velocidad se ha ido moderando y ha vuelto a índices más normales. Aun así, la prevención es fundamental. No se puede bajar la guardia, hay que respetar los límites de velocidad.

¿Ese patrón se cumplió también en Málaga?

Sí.

Las restricciones de movilidad han reducido significativamente la intensidad del tráfico en la provincia. ¿En qué otros factores ha incidido?

La restricción de la movilidad afecta a otras muchas cosas, como la reducción de los accidentes o de las sanciones. El descenso de la intensidad del tráfico ha sido impactante. En Málaga ha supuesto un descenso del 30,43% en comparación con los datos del año anterior. Y hablamos de días normales, laborables, porque durante los fines de semana ha sido mayor. El pasado fin de semana la movilidad se redujo casi un 72%.

¿Le ha dado tiempo a realizar algún cambio significativo?

Desde que estoy aquí se ha implantado el sistema CAPA (Capacidad para las Pruebas de Aptitud), que consiste en distribuir de manera proporcional y equitativa la capacidad de examinar de la jefatura en función de la demanda de las autoescuelas. También hemos vivido una importante transformación digital de la DGT en tiempo récord y se ha implantado el teletrabajo entre muchos de los funcionarios que lo han solicitado. En definitiva, se ha respondido al reto diario de gestionar una jefatura en una situación tan excepcional como la que estamos viviendo. Insisto en que esto es posible porque contamos con un gran equipo humano que todos los días trata de resolver problemas y ofrecer el mejor servicio al ciudadano. Evidentemente, la pandemia crea situaciones excepcionales.

La cifra de 28 fallecidos en las carreteras de Málaga en 2020 ha mejorado a los 35 del año anterior, pero siguen siendo muchos. ¿Cuál es su análisis?

El descenso de la movilidad supuso una reducción de los accidentes y de fallecidos de un 20%, pero la conclusión es que hay que seguir insistiendo en los factores de riesgo de la conducción. Que los conductores cumplan con las normas de tráfico; que no conduzcan bajo los efectos del alcohol y de las drogas; que no se distraigan; que no usen el móvil, que se ha convertido en el rey de las distracciones. Es muy significativo que la distracción esté en el 60% de los accidentes mortales del año pasado en Málaga. Es un porcentaje muy alto. Hablar por el móvil, mandar un wasap o escribir un número de teléfono supone unos segundos que se transforman en muchos metros sin atender a la carretera. Por ejemplo, en escribir un wasap se tarda una media de veinte segundos, y si se va a 100 kilómetros por hora se recorren casi 500 metros de carretera sin prestar atención. Esta es una conducta muy peligrosa.

"El descenso de la movilidad supuso una reducción de los accidentes y de fallecidos de un 20%"

Aída Vilaret Cano - Jefa provincial de Tráfico

¿Siguen siendo las carreteras convencionales las más conflictivas?

Sí, sigue siendo el tipo de vía con más accidentalidad. El año pasado en Málaga se produjeron un 60,4% más de accidentes en este tipo de carreteras que en autopistas o autovías libres y un 53,6% más de fallecidos. Con esto quiero decir que hay que extremar las precauciones cuando se circula por este tipo de vías.

¿Cuáles son las carreteras más peligrosas de Málaga?

Yo diría que los puntos más peligrosos que existen en las vías son aquellos donde aparecen los factores de riesgo en la conducción, es decir, aquellos en los que se conduce hablando por el móvil, donde se excede la velocidad, donde se circula bajo los efectos del alcohol o las drogas, donde no se cumplen las medidas de circulación... Los puntos más peligrosos pueden estar en cualquier lugar y por ello volvemos a insistir en la prevención, en cumplir las normas y ser precavidos, porque donde se produzcan este tipo de conductas de riesgo serán los puntos más peligrosos.

¿Ha dado resultado limitar a 90 kilómetros por hora la velocidad máxima en las convencionales?

La limitación llegó a finales de 2019 y ya se puede decir que el resultado es positivo. Desde entonces se ha registrado un descenso porcentual de prácticamente tres puntos en los accidentes en estas vías, por lo que podemos decir que el resultado es satisfactorio.

En su puesta de largo se mostró muy sensible con la vulnerabilidad de los motoristas. ¿Qué se puede hacer por reducir la mortalidad en este tipo de vehículo?

Las principales medidas que planteamos son las labores de concienciación, tanto de los motoristas como del resto de conductores, y colaborar con los titulares de las vías y otras administraciones para establecer elementos orientados a aumentar la seguridad vial, como la instalación de barreras de protección, de bandas longitudinales de advertencia en caso de invasión del carril contrario o la instalación de radares de tramo de calmado de la velocidad. Ya se ha reforzado la vigilancia en los tramos de mayor concentración de accidentes de motos con la Agrupación de Tráfico y la patrulla de helicópteros y también se ha instalado una nueva señalización sobre tramos de elevado riesgo para motorista que permita advertir a los usuarios que circulan por esas vías. También se está trabajando en considerar los guantes de protección como equipamiento obligatorio, como ya ocurre en otros países europeos, y potenciar el uso del airbag para motoristas.

"Quizá las carreteras vacías daban esa falsa sensación de seguridad e incitara a que la gente corriera más"

Aída Vilaret Cano - Jefa provincial de Tráfico

¿Ha cambiado o está previsto que cambie el mapa de radares en la provincia?

Esto depende de los planes estratégicos que se ejecutan desde la Dirección General de Tráfico, desde nuestros Servicios Centrales, que son los que tienen como objetivo la instalación de nuevos cinemómetros. Esto se hace después de hacer un estudio de accidentalidad donde la velocidad sea un factor concurrente en muchos accidentes. Son esos planes estratégicos los que indiquen a nivel nacional dónde se instalarían esos radares.

UGT asegura que se están dando citas de revisión con entre dos y cuatro meses de demora: ¿Un conductor a la espera de esa revisión puede seguir circulando con la ITV caducada? ¿Se está multando esa situación?

La DGT seguirá verificando el estado en el que se encuentran los vehículos. Eso no lo va a dejar de hacer. Este asunto se mirará y se analizará teniendo en cuenta la situación en la que se encuentre la provincia con este problema y caso por caso.

Las autoescuelas se quejaron hace unos meses del escaso número de alumnos que pueden presentar en cada convocatoria debido al nuevo sistema de reparto ¿Ha mejorado la situación?

El sistema CAPA del que hablamos antes se implantó este verano y ya es obligatorio en todo el país. La verdad es que fue solicitado por las autoescuelas y se trata de distribuir la capacidad de examen de la jefatura entre la demanda de las autoescuelas de una forma equitativa y proporcional. El sistema es mejorable, pero ha dado resultados positivos. Se tiene una mayor certeza en la fecha de los exámenes, ha aumentado el número de aprobados a la primera en el teórico y ha dado racionalidad a un sistema tan complejo como este. No podemos pasar por alto la pandemia. Tenemos que cumplir unos protocolos muy estrictos que provocan una menor concurrencia a los exámenes. Es un momento difícil tanto para las autoescuelas como para los que tenemos que gestionar los exámenes, pero otras jefaturas que tienen el sistema implantado durante más tiempo nos trasladan que irá mejorando con el transcurso de los meses. Hay medidas que son positivas para que la situación mejore, como aumentar la capacidad de hacer exámenes que tenemos en Málaga, ya que este es un problema que existe desde hace tiempo, no es de ahora. Hemos incorporado a un examinador nuevo en enero y tenemos otro más itinerante. Sin duda ayudará a aliviar esta situación el hecho de que va a haber dos procesos selectivos para incrementar el número de examinadores que la DGT ejecutará en el año 2021. Uno de ellos con 40 plazas aproximadamente acaba de terminar y el siguiente, de unas 50 plazas, empezará dentro de poco. Todavía no sabemos cuántos examinadores corresponderán a Málaga, pero seguro que ayudará a aliviar la situación.