03 de febrero de 2018
03.02.2018

Los datos sobre la expedición

03.02.2018 | 20:44
Joseph Manumina y Storm Odak, dos inuits de confianza.

Una aventura de tal calibre exige una detallada planificación previa


Un Viaje planificado

La aventura comienza ya antes de la aventura. Llegar hasta Groenlandia son cuatro días de avión que se comprimen en la siguiente ruta: Málaga-Copenhague, Copenhague-Kangerlussuaq, Kangerlussuaq-Ilullisat y Illulisat-Qaanaaq.

Ropa imprescindible

Hablar de 35 grados bajo cero es hablar de una ropa que permita sobrevivir. La parka que lleva Manuel cuesta 1.000 euros. Los guantes 500 y las botas otros 1.000 euros. Son el equivalente europeo a las botas fabricadas a partir de piel de foca y oso polar.

Sin cobertura

En mitad de la nada, el menor problema puede adquirir un tamaño mayúsculo por la falta de cobertura. Manuel Calvo llevaba consigo un teléfono satelital que, en un momento dado, puede ser un auténtico seguro de vida. Su padre recuerda las primeras expediciones, cuando lo único que llevaba era un Breitling que, y eso sin garantías, igual podía establecer una comunicación con un avión que sobrevolaba cerca.

Provisiones

La mayoría de las previsiones venían envaladas desde Málaga en el equipaje. Carnes y chacinas congeladas. Alguna bandeja de jamón ibérico y muchos alimentos en polvo.

Climatología

«Cuando te bajas del avión es como un golpe tremendo». Así resume Manuel Calvo el momento en el tomó tierra con 35 grados bajo cero. A pesar de los extremos, se trata de un biosistema que, si está en peligro, es, precisamente, por el aumento de las temperaturas que provocan el deshielo.

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