Un televisor que permite recordar los medicamentos que deben tomarse, sensores que perciben si los mayores que viven solos realizan sus tareas diarias o dispositivos electrónicos con ejercicios cognitivos contra el alzheimer son aplicaciones tecnológicas que mejoran la vida en la tercera edad.

Estos avances al servicio de las personas centrarán el I Foro «Smart Aging» («envejecimiento inteligente», en inglés), que se celebrará en Málaga con el objetivo de fomentar la denominada «economía de plata», concepto acuñado por la Comisión Europea para referirse a todas las necesidades de los mayores de 65 años.

Organizado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Fundación Envejecimiento y Salud (FES) para este jueves y viernes, pretende favorecer «puntos de partida» para afrontar la mejora de la calidad de vida de los mayores y contará con representantes de corporaciones como Telefónica, Philips u Once.

Alejandro Illa, de la SEGG, destacó ayer en la presentación del foro la necesidad de concienciación para hacer «partícipes a todas las edades» de estos avances tecnológicos, ya que están dirigidos también al entorno familiar de los mayores y, en el futuro, «agradeceremos esa mejora en la calidad del servicio».

Algunos de los retos del «envejecimiento inteligente» son facilitar el acceso de la tecnología a la tercera edad, la creación de «sinergias entre jóvenes y mayores» o evitar la «soledad más absoluta», para los que esperan impulsar proyectos pilotos que tengan continuidad.

El concejal de Derechos Sociales del consistorio malagueño, Raúl Jiménez, sostiene que el envejecimiento de la población crea «nuevas necesidades» que se deben cubrir «entre el sector público y el privado» y adelantó que las conclusiones del foro servirán para el diseño del Plan de acompañamiento a mayores solos para Málaga.

La directora general de Derechos Sociales y Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Málaga, Ruth Sarabia, resaltó que se vive «más, pero con peor calidad de vida», y en concreto de las mujeres señaló que tienen más esperanza de vida, pero están más solas y en peores condiciones físicas.