18 de noviembre de 2018
18.11.2018

Brain Gamer, un estudio para conocer el comportamiento de viodejugadores

18.11.2018 | 05:00
Un jugador del equipo malagueño Vodafone Giants durante un experimento.

La Cátedra de eSports de la UMA lidera el proyecto Brain Gamer, que estudia la psicofisiología de los jugadores de eSports en pleno juego. El estudio, dirigido por el doctor Manuel Jiménez junto al doctor Manuel Fernández, tiene como objetivo realizar una valoración del rendimiento de los jugadores expertos y profesionales de eSports, a través de datos obtenidos mediante el mapeado del cerebro, el seguimiento del ojo y la medición de la activación periférica, la frecuencia cardíaca y la temperatura galvánica de la piel en pleno juego, gracias a aparatos de neurotecnología, incluidos dispositivos como el Electroencefalograma y el Eye Tracking Tobii Pro, entre otros. La primera fase de la investigación– realizada junto a la Universidad Internacional de La Rioja y la Universidad de la Sapienza– reveló que las respuestas neuroendocrinas que se observaban en los jugadores eran iguales a la de los deportistas de actividades físicas, ya que se estimulaban la competitividad entre sujetos y se modulaban las respuestas neuroendocrinas producto de ganar o perder.

La segunda fase, se encuentra en pleno análisis de datos porque los investigadores han utilizado 4.000 variables diferentes. Mediante brain mapping, los investigadores analizan cuál es la actividad cerebral que se produce en el corte frontal cuando un individuo juega a un videojuego, para así saber cuál es la respuesta que domina. Además, esta prueba se ha realizado a tres grupos de personas diferentes: el primero, individuos que nunca han tenido una experiencia eSports, la segunda a personas aficionadas que juegan a nivel amateur y la tercera a equipo profesionales.

En la última fase del proyecto–junto a University College de Londres– los investigadores intentarán confirmar o desmentir si las personas que juegan a videojuegos pueden tener más factores de agresividad que una persona que no juegue. El doctor Jiménez apunta que «la principal hipótesis es que no hay diferencias entre individuos porque los jugadores de eSports son capaces de diferenciar la realidad de la ficción».

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