27 de enero de 2019
27.01.2019
La Opinión de Málaga

El pequeño Julen falleció nada más caer de pie y sufrir un fuerte golpe en la cabeza

La autopsia practicada ayer al cadáver localizado a las 1.25 horas y a 71 metros de profundidad confirmó que el niño de dos años murió el mismo día de la caída - El Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga depurará desde ahora responsabilidades

27.01.2019 | 05:00
Salida del coche fúnebre con los restos del menor en la madrugada del sábado.

­ El cuerpo sin vida de Julen, después de 12 días y 11 horas y casi 30 minutos de frenética lucha contra la montaña, fue localizado al filo de la una y media de la madrugada de ayer. Un poco más tarde se escuchaban frente a la vivienda donde ha permanecido la familia durante más de una semana, a la entrada del casco urbano de Totalán, varios gritos: «¡Otra vez no!, ¡otra vez no!». La confirmación oficial se produciría pasadas las dos. Y nada más divulgarse, en plena vigilia internacional por el pequeño de dos años, miles de personas empezaban a inundar las redes con mensajes de luto y ánimos para padres y familiares.

No fue posible. La contrarreloj contra las tremendas dificultades orográficas del Cerro de la Corona, en cuyo entorno se localizaba esa finca por la que el domingo 13 de enero había caído el niño, concluyó con el «objetivo cumplido» de acceder hasta él. Pero a esos 71 metros de profundidad donde se barajaba que estaría se le encontró sin vida. Ya por la tarde, la autopsia remitida al Jugado de Instrucción número 9 de Málaga que a partir de ahora tendrá que depurar responsabilidades, confirmó que murió nada más caer al pozo.

Las pruebas practicadas señalan que cayó de pie y sufrió un fuerte golpe en la cabeza, que le generó un «traumatismo craneoencefálico severo y politraumatismos compatibles con la caída». Fuentes de la investigación remarcaron ayer que sus brazos estaban hacia arriba o que el cadáver presentaba erosiones propias de los roces contra las paredes del pozo, cuyo orificio era de apenas 25 centímetros.

Para llegar a estas conclusiones, el levantamiento del cuerpo inerte de Julen se produjo alrededor de las cuatro de la madrugada. Posteriormente se trasladó al Hospital Clínico de Málaga para realizarle un estudio radiológico, como paso previo a la autopsia que desde las ocho y media de la mañana se le practicó en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. No obstante, durante esta semana se le realizarán algunas otras pruebas adicionales, tras la recogida de muestras en el cuerpo del pequeño.

«Un trabajo titánico»

Ya a primera hora de la mañana, al tiempo que se le practicaba la autopsia, el Gobierno central confirmaba que Julen, tras caer al pozo, se había topado con un «suelo de tierra» que le impidió caer a mayor profundidad, «teniendo en cuenta que el pozo original se había perforado hasta una profundidad de más de cien metros».

«Julen se ha hallado entre el tapón y un suelo de tierra. El oxígeno disponible que podría existir es el que había en esa corta distancia entre su cabeza y sus pies», confirmó durante una rueda de prensa en La Cala del Moral el delegado de Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

«Todo el esfuerzo ha dado lugar a un trabajo titánico, una misión colosal sin precedentes que desgraciadamente no ha tenido el final deseado», matizó justo antes de hacer un llamamiento a cualquier agricultor o persona que posea una finca en el campo: «Todo aquel que haya realizado un pozo de forma ilegal en nuestro país, todavía está a tiempo de sellarlo para que una desgracia como la que acabamos de vivir no vuelva a producirse», subrayó.

El delegado insistió en que Julen había sufrido una «caída rápida y libre». Y apuntó: «Hay varias teorías sobre lo que ha podido pasar, están por confirmar y ya se harán, pero la realidad es que la posición del cuerpo del menor determina que la caída fue rápida hasta la cota donde se ha encontrado».

También manifestó que a partir de ahora el caso pasa a disposición de la Comisión Judicial y del Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga que, junto con la Guardia Civil, «llevará a cabo todas las investigaciones pertinentes sobre las causas y posibles responsabilidades de todo lo sucedido».

Ayer, como portavoz del Ejecutivo central, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó de «trágico suceso» la caída del niño de apenas dos años cuyo rescate ha seguido durante estas dos últimas semanas medio planeta. Pero no quiso entrar en detalles sobre la investigación: «Esa circunstancia la concretará la autoridad judicial competente».

Durante su comparecencia estuvo acompañado del director adjunto operativo de la Guardia Civil, Florentino Ceña, y públicamente, al igual que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso mostrar su «pesar, apoyo y solidaridad» con la familia y en especial «con los padres de Julen», debido a que se trata del segundo hijo de corta edad que pierde esta pareja.

Días de luto y concentraciones

El presidente del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, Francisco Delgado Bonilla, también se refirió a la lucha de los 12 días anteriores contra una «inexpugnable montaña» a la que más de 300 personas, entre efectivos, técnicos y voluntarios, han podido vencer. «Pero en su derrota se ha cobrado un alto y cruel precio que es la vida de Julen», agregó.

A lo largo de este sábado teñido de negro se sucederían las concentraciones ciudadanas, en Totalán y Málaga capital, donde se guardaron minutos de silencio a las puertas de unos ayuntamientos que al mismo tiempo habían decretado tres días de luto oficial. Y también se congregaron multitud de vecinos en las inmediaciones del domicilio de la familia, en la barriada de El Palo, o en el tanatorio de esta misma localidad.

Los padres recibieron el pésame de las principales autoridades de la comunidad autónoma y de la provincia, pero también vivieron momentos muy emotivos cuando recibieron a los propios brigadistas mineros antes de que tomaran el camino de regreso a Asturias.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, lamentó que el «ejemplo de solidaridad inmenso» que ha representado el rescate de Julen haya tenido un final triste. Y reconoció que, pese a que «era muy difícil que una caída de 70 metros pudiera tener una salida distinta de la que ha tenido, siempre había una esperanza».

Tuvo asimismo palabras de ánimo para los padres, que seguirán arropados en adelante: «Hay que estar muy presente en los próximos días para apoyar psicológicamente, humanamente y emocionalmente a la familia y amigos», matizó. «Lo que importa destacar ahora, aunque haya habido dificultades, es que se han superado todas», agregó ante los periodistas justo a las puertas del Consistorio.

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