17 de septiembre de 2019
17.09.2019
Patrimonio histórico

Comienza la segunda fase de las obras del Convento de San Andrés

La inversión es de 2,8 millones de euros y el periodo de ejecución de los trabajos, de 22 meses

17.09.2019 | 14:01
Gámez y De la Torre, con un ejemplar de La Opinión para conmemorar la primera piedra de la segunda fase de rehabilitación del convento de San Andrés

El histórico Convento de San Andrés, ubicado en el corazón del Perchel y última morada del general Torrijos y los 48 héroes liberales que fueron fusilados al amanecer del 11 de diciembre de 1831 en la playa de San Andrés, afronta ya la segunda fase de su remodelación tras un pasado convulso en el que el olvido y la desidia han dejado paso a la recuperación de una joya del patrimonio histórico malagueño. Así, hoy se ha puesto la primera piedra de la segunda parte de la remodelación, una vez efectuada y concluida la primera, en un acto al que han asistido, entre otros, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez, ediles del equipo de gobierno y de la oposición y una nutrida representación vecinal y asociativa del barrio.

La obra de rehabilitación ha sido adjudicada a la UTE formada por OHL y Hermanos Campano por más de 2,8 millones de euros y un plazo de ejecución de 22 meses. En esta segunda fase, está prevista la recuperación del resto del conjunto y el patio del inmueble que suman una superficie de 2.575,60 metros cuadrados para diversos usos culturales y sociales. Así, se ubicarán en el inmueble la biblioteca Jorge Guillén (77,6 metros cuadrados), la Cofradía del Carmen (453,9 metros cuadrados), un salón de actos (250,80 metros cuadrados) y otras salas (318,90 metros cuadrados), entre las que habrá un espacio destinado a la Federación Andaluza de Ajedrez, una sala de archivos para la Asociación Torrijos y usos comunes, así como un patio de 240 metros cuadrados.


Las obras están financiadas por el Gobierno, que aporta a través de Fomento 1,9 millones de euros y el resto, hasta llegar a más de 2,8 millones, los pone el Ayuntamiento, que es el encargado de adjudicar los trabajos. La financiación gubernamental llega a través del 1,5% cultural.

Durante la primera fase, ya se recuperó el refectorium del antiguo convento, un espacio dedicado a sala expositiva municipal y, en colaboración con la Asociación de Torrijos, a un Centro de Interpretación Histórico en torno a la memoria del general liberal. La superficie es de 238,20 metros cuadrados, formada por una sala abovedada, un vestíbulo y aseos. También se reformó un edificio existente de planta baja más dos para la Fundación del Carnaval, con 286,95 metros cuadrados de superficie, y se construyó una plaza de 250 metros. El presupuesto de la primera fase fue de 1,14 millones de euros.

María Gámez se ha mostrado alegre por el hecho de que la ciudad "recupere su patrimonio", un conjunto de inmuebles que acogieron las últimas horas de Torrijos, un emblema de "la deensa de la libertad, aunque sea con el trágico paso que tuvo". "Málaga, cuando recupera el edificio, está saludando a todo su pasado", y ha afirmado que es un día "feliz" para la ciudad, para recordar luego las palabras de Antonio Machado sobre el cuadro de Antonio Gisbert alusivo al fusilamiento del general y los héroes que se alzaron contra Fernando VII: "Recuerden el cuadro de Gisbert, ese fraternal encuentro a la hora de la muerte de tres hombres cogidos de la mano".

El alcalde, por su parte, ha asegurado que la obra se hará "con respeto al patrimonio", aludió también a la última noche de Torrijos y ha recordado algunos usos del edificio durante los años que van desde su fundación, en el siglo XVI, hasta ahora, como el castrense, el fabril, el restaurador. "En el siglo XX tuvo almacenes y restaurantes", ha dicho, para destacar que es "un paso adelante de la recuperación del Perchel" que comenzó con la remodelación del mercado del Carmen o la casa hermandad de la cofradía de la Misericordia. Ha destacado que en los noventa estabaen ruinas y que el hito esencial fue protegerlo en 2001, al declararlo como Bien de Interés Cultural.

El arquitecto José Ramón Cruz del Campo ha señalado que se ha hecho una prospección previa a base de catas para saber qué se van a encontrar y ha destacado los añadidos y modificados efectuados a lo largo de su historia, con especial referencia los realizados en la época industrial, que ahora habrá que ir limpiando con mucho "aprecio" al patrimonio.

El convento es municipal y formaba un todo con la Iglesia del Carmen. Se ubica al sur del perchel, barrio que quedó dividido en dos tras la transformación urbana que supuso la apertura de la Prolongación de la Alameda. Es uno de los primeros ensanches extramuros de la ciudad, que estaba necesitada de expansión a causa del crecimiento de la población en el siglo XVI.

Fueron los carmelitas descalzos quienes levantaron este convento en el siglo XVI en un barrio de pescadores que acogió a Fray Gabriel de la Concepción, el cual en 1584 fundó el edificio con el permiso del corregidor Diego Ordóñez de Lara y del Obispo Francisco Pacheco de Córdoba.

En sus inicios, fue convento de clausura y pasó luego a ser hospital, enfermería e incluso cuartel. Con la desamortización de Mendizábal, se vendieron las diferentes estancias del convento. Precisamente los diferentes usos que han tenido cada una de las estancias que componían el convento condicionaron su estado de conservación. De hecho, apenas se conservan piezas, decoraciones o elementos de la vida conventual.


Un edificio abandonado


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