02 de junio de 2020
02.06.2020
La Opinión de Málaga
España:
Casos:
239.932
Fallecidos:
27.127
Recuperados:
150.376‬
Mundo:
Casos:
6.408.704
Fallecidos:
378.301
Recuperados:
2.934.949
Actualizado: 02-6-20 17:10h
Crónicas de la ciudad

Un jardín 'secreto' en el corazón del Palo

Los vecinos de dos bloques que dan a la calle Almería mantienen desde hace años con mucho tesón un precioso jardincito en la parte trasera

02.06.2020 | 05:00
La fotografía, tomada la semana pasada, muestra sólo una parte del precioso jardincito trasero de unos bloques que dan a la calle Almería, aunque el jardín da a la calle Rodrigo de Saavedra. Los vecinos cuidan de forma continua este pequeño espacio verde que han terminado convirtiendo en un vergel. Y falta la parra, a la derecha.

Hace unos años comentamos una historia truculenta, digna del urbanismo malaguita más alejado de las necesidades de los malagueños. Ocurrió durante la gestación de la urbanización Echeverría del Palo, que a mitad de los 70 se edificó en el antiguo campo de deportes del Colegio San Estanislao y en unas veteranas huertas.

En el centro de la urbanización se había reservado un espacio para un parque, pero gracias a los contactos adecuados del más alto nivel de la España de la época, se consiguió que la 'molesta' zona verde se trasladara de sitio a las afueras de El Palo.

Así que durante lustros, los jardines dedicados a Alberto Suárez, 'Pipi', que es el nombre del parque movido de sitio, estuvieron en el extrarradio del barrio, en lugar de servir de lugar de expansión a un entorno con mucha más densidad de población, que es lo que habría ocurrido sin las dichosas gestiones.

Frente a estas trastadas burocráticas, los vecinos del Palo, igual que ocurre en tantos barrios de Málaga con carencia de zonas verdes, muchas veces se han buscado las habichuelas ellos solos y han aguzado el ingenio y el trabajo en común con resultados maravillosos.

Uno de los jardines comunitarios más bonitos y frondosos de Málaga se encuentra en El Palo, en el patio trasero de unos bloques que dan a la calle Almería, y puede atisbarse a la perfección por cualquiera que pasee por allí desde la calle en cuesta dedicada a Rodrigo de Saavedra, gracias al gran desnivel existente.

En lo que podría haber sido un patio trasero sin gracia, recalentado al sol, el trabajo comunitario ha hecho posible un vergel adornado con tiestos y que hasta cuenta con una parra, en un discreto rincón, para disfrutar de las tardes de verano.

La presencia de los vecinos es constante mientras riegan ficus, yucas, bunganvillas, claveles, geranios y una grandiosa higuera.

Aquí tienen, al pie de dos grandes edificios, un pequeño paraíso a su entera disposición, separado del mundanal ruido por una enorme pared que poco a poco se va cubriendo de plantas trepadoras.

Belleza, frescor y pájaros gracias al precioso y constante trabajo de estos vecinos.


Pepe, el alma de Sixto

El pasado fin de semana fallecía José Pérez Díaz, Pepe Pérez, quien durante muchos años presidió la Asociación de Vecinos de Sixto, uno de los barrios más bonitos y veteranos de la Carretera de Cádiz.

Pepe, hombre siempre afable y preocupado por su barrio, no dejó un día de trabajar por los demás, a todas horas atento a la buena marcha del jardín –el orgullo de los vecinos de Sixto–, la limpieza de las calles o el lacerante cableado que no dejaba de aumentar en las fachadas. Fue bueno, generoso y trabajador. Un ejemplo inolvidable de ser humano. Descansa en paz, querido Pepe.

Pepe Pérez, en una reportaje de 2014 sobre exceso de cables en la barriada de Sixto.
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook