15 de noviembre de 2020
15.11.2020
La Opinión de Málaga
Entrevista a Miguel Ángel Tobías

"La sostenibilidad ya no es una opción, es el único camino"

El cineasta, escritor y conferenciante vuelca ahora su actividad profesional en llamar la atención sobre la degradación ambiental del planeta y sus consecuencias y es el director del proyecto 'Actuando en Verde'

15.11.2020 | 05:00
Miguel Ángel Tobías.

Hace dos meses presentó en el Festival de Cine de Málaga su ópera prima en el mundo de la ficción: 'El secreto de Ibosim', la primera película de cine del mundo sostenible y con Huella de Carbono 0.

El cineasta, escritor y conferenciante Miguel Ángel Tobías es uno de los participantes del evento 'Actuando en verde', organizado La Opinión de Málaga y Prensa Ibérica, con el patrocinio de Telefónica, Junta de Andalucía, Heidelberg Cement Group (FYM), Coca-Cola, Diputación de Málaga, Metro de Málaga, EMT, Acosol, Construcciones Fearral y Reciclados Roster, para el próximo viernes 20 de noviembre. Tobías, que ha orientado su labor profesional a advertir sobre la degradación ambiental y la necesidad de la sostenibilidad, será el plato fuerte de una jornada que se celebrará entre las 9.45 y las 12.30 horas del viernes en el Hotel Vincci Posada del Patio de la capital. Las intervenciones se podrán seguir de forma telemática en el enlace: http://www.eventosprensaiberica.es/evento/actuando-en-verde-malaga/


El Secreto de Ibosim es la primera película sostenible del mundo y con huella de carbono 0, ¿cómo se le ocurrió embarcarse en ese proyecto?
Yo siempre intento hacer proyectos audiovisuales que aporten un valor diferencial. Tras mi última película 'Me llamo Gennet', en la que contaba la historia real de la primera persona sordociega en conseguir un título universitario, pensé que había que hacer algo que enviara un claro mensaje de la necesidad de cuidar el planeta. Así que me puse a escribir una historia que hablara de ello, y según iba avanzando en el guion, tomé conciencia de que nunca se había hecho una película sostenible y empecé a plantearme la idea de que lo fuera. Me puse a estudiar, a investigar, y un día tomé la decisión. A partir de ahí todo fue encajando y aunque sabía que iba a ser una empresa muy complicada y costosa a todos los niveles, lo hice público y ya no había marcha atrás. Así surge una película maravillosa que nos permite reflexionar sobre los errores que estamos cometiendo como sociedad en cuanto al daño que le estamos infligiendo al planeta y por ende a nosotros mismos por nuestra inconsciencia y ambición desmedida.

¿Fue más difícil o no, hacer la película de este modo? Enuméreme por favor qué aspectos sostenibles se hicieron durante el rodaje?
Sí, fue muy difícil, pero a la vez muy estimulante por estar realizando un proyecto pionero. Tuvimos en cuenta todo lo que podíamos hacer para que la película fuera sostenible hasta donde la tecnología y nuestros medios nos permitían. Por ejemplo los vehículos para la producción de la película fueron eléctricos gracias al patrocinio de Nissan, la ropa de los actores ecológica o de segunda mano, la comida ecológica y de proximidad, no se fabricaron decorados... y así un sinfín más de parámetros. Y tras finalizar la película compensamos la huella de carbono generada con la plantación de árboles.

El próximo viernes vuelve a Málaga, donde presentó su largometraje sostenible, como director de «Actúa en verde», cuéntenos en qué consisten esta jornada.
Sí, la verdad es que es una iniciativa muy necesaria y oportuna que va a recorrer las ciudades más importantes de España de la mano de Prensa Iberica, y en la que van a participar desde el Ministerio de Transición Ecológica, instituciones autonómicas y locales, universidades, empresas y expertos de distintos ámbitos, que nos va a permitir analizar la situación en la que estamos y los retos a abordar en temas que van a ser claves desde ya para la Sostenibilidad del planeta, para la recuperación económica... como son, las energías renovables, la tecnología, la economía circular, la movilidad sostenible, la conectividad, la responsabilidad, la concienciación social, la responsabilidad de los medios de comunicación y la necesaria colaboración pública-privada-científica-tecnológica.

¿Cuándo se da cuenta de que el modelo actual productivo está agotado y que hay que apostar por lo sostenible, de que tenemos que cambiar el chip como miembros del planeta?
Mire, yo por mi trabajo, llevo años recorriendo el mundo, viendo muchas realidades diferentes, distintos modos de vida, de desarrollo, y he podido constatar que aunque en sociedades avanzadas, en teoría como la nuestra, hemos conseguido un mayor nivel de vida, pero no un mejor nivel de vida en muchos aspectos, sin embargo en países más humildes, más apegados a la tierra, a sus raíces, a la naturaleza y lo ancestral, si tienen en cosas importantes como el valor de la familia, el respeto a los ancianos, el cuidado de la naturaleza, un mejor nivel de vida. Pero un menor nivel de vida. Es decir, aquí tenemos bienes, tecnología, servicios, pero nos hemos olvidado de que para eso sea así, hay millones de seres humanos esclavizados en otras partes del planeta, y por el camino de nuestro desarrollo nos hemos deshumanizado, sin importarnos ni el daño que le hacemos al planeta ni a otras personas. Creo que tenemos que repensar nuestro modo de vida, y la responsabilidad individual y colectiva para construir un mundo más igualitario, más justo, más humano. En definitiva más sostenible, ambiental, social y económicamente.

Hábleme de 'Motor de cambio', su nuevo proyecto audiovisual. Va en esta misma línea, ¿no es así? ¿Qué mensaje quiere hacer llegar? ¿Quién va a participar?
'Motor de Cambio' va a ser una serie audiovisual en la que voy a recorrer España, mediante medios de locomoción sostenibles y a mostrar historias de personas anónimas y conocidas, asociaciones, fundaciones, instituciones y empresas que estén realizando iniciativas o proyectos relacionados con la sostenibilidad, el medioambiente , la biodiversidad, el cambio climático, la tecnología aplicada y la economía circular.

Si las administraciones y las grandes empresas no se vuelcan con esto, no se conseguirá nunca. ¿Cómo analiza la situación actual?, y ¿qué grado de compromiso tienen las instituciones españolas y las empresas españolas según su criterio?
Bueno, es evidente que las instituciones y las empresas tienen un papel fundamental en caminar hacia un desarrollo más sostenible, pero no debemos caer en la trampa de pensar que entonces los ciudadanos no tenemos nada que hacer, ya que es al revés. Si cada uno de nosotros se comprometiera a hacer las cosas mejor, y exigiéramos a instituciones y empresas que también aportaran lo suyo, no les quedaría más remedio que cambiar los modelos de gobernanza y de producción. Los ciudadanos tenemos mucho poder con nuestros votos, con nuestras decisiones de compra y con nuestras acciones. Con respecto a España, quiero recordar que en la Cop 25, se plantearon las bases para que nuestro país fuese uno de los que lideren un gran cambio hacia el desarrollo sostenible. Y me consta personalmente que desde el Ministerio de Transición Ecológica, algunas comunidades autónomas como la andaluza por ejemplo, y muchos ayuntamientos, sin duda el de Malaga, se están haciendo grandes esfuerzos en favor de la sostenibilidad. Pero insisto en mi tesis y por eso he creado la serie audiovisual 'Motor de cambio', que va a mostrar muchos ejemplos a incorporar en nuestras vidas, porque indiscutiblemente cada uno de nosotros tenemos que ser el cambio que queramos ver en el mundo.

¿Cree que España va en buen camino con el cumplimiento de los ODS en el 2030 o tenemos que correr mucho?
Tenemos que correr sin duda, porque ya vamos tarde, pero no España, la humanidad va tarde. Millones de personas en el mundo mueren por la contaminación medioambiental, millones están pasando hambre por culpa del aumento de las temperaturas y la alteración del ciclo del agua, millones de personas están y van cada vez más a verse forzados a emigrar por lo mismo. Miles de especies animales y vegetales amenazadas y extinguidas. Aumento de las desigualdades por culpa de un desarrollo económico mal planteado y un incorrecto reparto de la riqueza. Millones de personas muriendo de hambre por falta de alimentos en el lado pobre del planeta. Y como ejemplo presente, la pandemia que estamos sufriendo como consecuencia de la destrucción de ecosistemas.Debemos concienciarnos de que ya no queda tiempo, y de que la sostenibilidad es el único camino posible.

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