La Junta de Gobierno Local de Málaga pidió el pasado 23 de enero a la Junta una nueva declaración de Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT). ¿Qué supone esa medida? Pues que se amplía a toda la ciudad (ahora sólo regía en el Centro Histórico, el puerto y Cruz de Humilladero) y se amplían los periodos de apertura, en concreto nueve días más (según los datos aportados en su día por el Ayuntamiento). IU, Podemos y el PSOE dieron ayer una rueda de prensa para pedir al alcalde, Francisco de la Torre, que dé marcha atrás en esta decisión y reclaman, asimismo, que se convoque el Consejo Sectorial del Comercio, al entender que la medida se toma sin consenso.

Daniel Pérez, portavoz del PSOE, defendió esta moción que llevan al pleno del jueves, ya que de lo que se trata, dice, «es de liberalizar los horarios comerciales y que las grandes superficies puedan abrir todos los días del año», además de recordar que una moción de 2009 aprobada por unanimidad acordó que cualquier decisión relativa a este asunto pasase por el Consejo Sectorial del Comercio. Nicolás Sguiglia, edil de IU y Podemos, pide consenso y diálogo al alcalde, «por el impacto de esta decisión en la vida y el funcionamiento del pequeño comercio, una decisión arbitraria».

Esther Izquierdo, secretaria andaluza de Comercio de CCOO, explica que esos nueve días que predica el Ayuntamiento no se corresponden con la realidad, sino que ese periodo de jornadas de apertura extra se da en las zonas ya afectadas por esta declaración. Pero con la nueva declaración la afección de la ZGAT será para todo el municipio, de forma que los comercios ubicados en el resto de barrios podrán abrir 19 domingos más tres festivos.

La portavoz del PP y edil de Comercio y Vía Pública, Elisa Pérez de Siles, contestó que no descarta celebrar el Consejo Sectorial de Comercio, pero que esta cuestión surge en una mesa de trabajo dentro de los foros de reactivación económica desarrollados durante la pandemia. Por otro lado, esta propuesta viene también con la base de un informe «muy exhaustivo trabajado en el ámbito de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), que hablaba de diversos aspectos relacionados con la liberalización horaria comercial antes, durante y después de la pandemia y que hablaba sobre la necesidad de avanzar en ir tomando decisiones en el escenario real, que no es el que describe la oposición: no se trata de enfrentar al pequeño comercio con el grande, sino que en el mercado real la oposición se da entre el comercio presencial y el electrónico». Asimismo, esta es una propuesta «intermedia, no tan ambiciosa como antes, cuando el Consistorio proponía la libertad horaria total», y dice que es la misma que se aplica en el resto de municipios de la provincia como Torremolinos, Rincón de la Victoria, Mijas, Fuengirola, Marbella y se tramita en Nerja, lo que se «evidencia en días de aperturas extra en otros municipios que captan usuarios de Málaga capital y el sector nos ha dicho: no queremos más pero sí las mismas oportunidades que el resto de empresas de la provincia».