El portavoz socialista en la Diputación de Málaga, José Bernal, ha tendido hoy la mano al PP en la institución provincial ante “la situación de caos y desgobierno” generada tras la destitución del vicepresidente primero del gobierno provincial, Juan Carlos Maldonado, como responsable de Sabor a Málaga y su marcha de Ciudadanos. “Los socialistas le tendemos la mano al presidente de la Diputación para garantizar que el interés general de la provincia esté por encima de los intereses partidistas, particulares e individuales”, ha señalado Bernal en rueda de prensa.

“Si el PP y Salado quieren garantizar la estabilidad del gobierno de la Diputación aquí tiene la mano tendida de los doce diputados del PSOE para sacar adelante los próximos presupuestos provinciales. Si el PP y Salado quieren defender los intereses de los malagueños y las malagueñas aquí tienen la mano tendida del PSOE. Ahora bien, si lo que quieren es mantener el sillón a cualquier precio, tendrán que mirar a otro lado”, ha afirmado.

Bernal se ha preguntado "cómo piensa gobernar el PP" si su socio de gobierno "se ha quedado sin representación". En este punto, ha recordado que habían solicitado la comparecencia de Maldonado por la retirada de competencias de Sabor a Málaga: "Ya intuíamos el caos y el desgobierno en el que se encontraba y se encuentra la Diputación".

Tras decir Maldonado que esa retirada de competencias se debía a un "pacto oscuro" de Cs para dañar su imagen, Bernal ha señalado que "más que la comparecencia de Maldonado se hace imprescindible que Salado salga y dé la cara mañana". "El que tiene que dar explicaciones es Salado --ha apuntado-- para dar toda la información sobre la destitución como responsable de Sabor a Málaga y que aclare si hay pactos oscuros entre PP y Cs que han afectado" a esta administración.

"Recordemos que el gobierno de la Diputación se cerró en un pacto que incluía el intercambio de alcaldías de otras ciudades de Andalucía. ¿Nos vamos a enterar dentro de un tiempo que esos pactos oscuros responden a otro intercambio entre PP y Ciudadanos a costa de la provincia de Málaga?", se ha preguntado el socialista.

Por tanto, ha incidido en que es "necesario que el señor Salado nos explique cómo va a garantizar la estabilidad del gobierno de la Diputación. Y que nos diga hasta dónde está dispuesto a llegar y con quiénes para que el PP siga en el gobierno de esta institución".

Bernal ha tendido la mano al presidente de la Diputación de Málaga para "garantizar que el interés general de la provincia esté por encima de los intereses partidistas, particulares e individuales".

"Si el PP y Salado quieren garantizar la estabilidad del gobierno de la Diputación aquí tiene la mano tendida de los doce diputados del PSOE para sacar adelante los próximos presupuestos provinciales. Si el PP y Salado quieren defender los intereses de los malagueños y las malagueñas aquí tienen la mano tendida del PSOE. Ahora bien, si lo que quieren es mantener el sillón a cualquier precio, tendrán que mirar a otro lado", ha subrayado el dirigente socialista.

Mociones a pleno

Por otro lado, el PSOE ha presentado una moción urgente pidiendo la implicación de la Diputación ante el ERE de Unicaja Banco. Según los socialistas, se trata de una medida que supone pérdida de empleo, cierre de oficinas y la deslocalización de una entidad clave para el desarrollo económico, empresarial y social de nuestra provincia.

Los socialistas también han presentado una moción conjunta con Adelante Málaga reclamando la paralización de la oferta pública de empleo en el Patronato Provincial de Recaudación dependiente de la Diputación que afecta a los trabajadores en situación de abuso de temporalidad.

En otra iniciativa, el PSOE insta a la Junta de Andalucía a la inmediata reincorporación al SAS de los 8.000 sanitarios andaluces despedidos. Y una última moción relativa a la restitución del recorte realizado a las universidades públicas andaluzas por la que insta al gobierno de la Junta a que modifique el proyecto de presupuesto para 2022 y aumente la partida presupuestaria destinada a las universidades públicas andaluzas en la cuantía solicitada por los rectores, al objeto de poder hacer frente a los gastos derivados de su normal funcionamiento.