La Conferencia Episcopal Española (CEE), tras revisar el listado de casi 35.000 bienes inmatriculados por la Iglesia entre 1998 y 2015 que le envió hace casi un año el Congreso de los Diputados, ha publicado este lunes un informe en el que señala que hay cerca de un millar de bienes que se han adjudicado erróneamente a esta institución, lo que abre la vía a posibles regularizaciones. Además, el estudio apunta que otros 1.500 no deberían aparecer en el listado porque fueron inmatriculados antes de 1998 o porque llegaron a manos de la Iglesia por otra vía, al margen de que también hay casos de registros que aparecen duplicados por error. Se han verificado así como correctas un total de 32.401 inscripciones.

En el caso de la Diócesis de Málaga, el listado que le mandó el Congreso a la CEE (y que fue elaborado por el Gobierno), refleja que en ese periodo se realizaron 264 inscripciones de bienes, de las que la Conferencia Episcopal ha verificado 222. Habría así 42 casos en los que se dan algunas de las diferentes casuísticas mencionadas. Quitando dos casos de bienes inmatriculados antes de 1998, siete que se adquirieron por métodos diferentes a la certificación (compraventa, donación, permuta, herencia, etc) y tres que pertenecen a comunidades religiosas (en concreto, a las carmelitas descalzas, a los jesuitas y a la Fundación Diocesana de Enseñanza), quedarían entonces 30 bienes del listado que la Iglesia no reconoce como suyos por diversas circunstancias.

En concreto, hay 19 bienes en la relación que remitió el Congreso atribuidas a la Diócesis de Málaga y que, según el estudio de la CEE, serían de "otros titulares". "Son bienes que no son propiedad de la Iglesia por estar vendido, donado, expropiado, por pertenecer a Ayuntamientos o por error de inscripción de propiedad", reza el epígrafe. Se recogen en este apartado diez viviendas en Málaga, un solar en Marbella, un huerto en Istán, y siete parcelas de terreno en Vélez Málaga (una de ellas rústica). Hay que aclarar que la Iglesia no descarta que esas propiedades sí fueran suyas (habiendo podido inmatricularlas a partir de 1998), sino que afirma que actualmente ya no lo son (por ejemplo, porque durante estos años las haya vendido).

Otras 11 propiedades en la diócesis malagueña se inscriben en el capítulo de "Bienes sobre los que faltan datos para su identificación". "Se trata de registros que, por falta de información, resultan desconocidos para las diócesis", comenta la Conferencia Episcopal. El informe recoge un local comercial en Málaga, seis solares (dos anexos a la iglesias de San Gabriel y del Corpus Christi, otro en la avenida de Fátima, otro en la calle Diego de Baena, otro en el paraje de Los Castillejos y otros en la calle Salvador Dalí), y una parcela de terreno, dos ermitas y un solar en Vélez-Málaga. En todos estos casos se señala en el estudio que "no hay datos suficientes" para identificar.

El presidente de la CEE, Juan José Omella, ha entregado este lunes su informe al presidente el Gobierno, Pedro Sánchez. La CEE resalta el "gran esfuerzo" realizado por las diócesis para contrastar con sus archivos la información del listado elaborado por el Gobierno y que le remitió el Congreso hace un año y recuerda que el Ministerio de Justicia dejó ya claro la legalidad de las inmatriculaciones realizadas al amparo de la reforma de la ley hipotecaria de 1998.

Aunque ya la ley hipotecaria de 1946 permitía a la Iglesia registrar a su nombre bienes inmuebles con un procedimiento más sencillo del exigido al resto de personas físicas o jurídicas, en 1998, con el PP en el Gobierno, la norma se reformó y le permitió registrar también templos de culto, con lo que las inmatriculaciones se aceleraron. La ley se modificó en 2015 y, desde entonces, la Iglesia está sometida al mismo proceso que los demás para reclamar la propiedad de los bienes.

"La Iglesia no quiere que se le atribuya ningún bien que no sea suyo"

El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, ha aclarado que en el listado de bienes inmatriculados publicado hace un año por el Gobierno, han detectado "933 bienes" sobre los que no les consta que fueran inmatriculados por la Iglesia, de los que faltan datos para su identificación o que directamente, no son propiedad de la Iglesia, y ha subrayado que "la Iglesia no quiere que se le atribuya ningún bien que no sea suyo".

"Se han encontrado 933 bienes sobre los cuales faltan datos para su identificación correcta, no nos consta la inmatriculación o, en algunos casos, se sabe que no son propiedad de la Iglesia. Estos registros quedan a disposición del Gobierno para su estudio y en caso de clarificar su titularidad, proceder en consecuencia. La Iglesia no quiere que se le atribuya ningún bien que no sea suyo", ha explicado a Europa Press.

Según ha precisado, el compromiso de la Iglesia con el Gobierno fue el de revisar de manera individualizada el listado facilitado al Congreso de los Diputados sobre los bienes inmatriculados por certificación durante el período 1998-2015. "Se trataba de casi 35.000 registros que han sido analizados por las diócesis respectivas uno a uno", ha puntualizado. De dicho análisis se desprende, según señala, que había "cerca de 2.500 registros que no cumplían los requisitos a juicio de la Iglesia para figurar en ese listado por diversas causas".

"Algunos estaban duplicados, otros habían sido matriculados con anterioridad o se trataba de bienes adquiridos mediante compraventa, permuta, herencia, etcétera", ha precisado Barriocanal. Estos registros, ha añadido "quedan a disposición del Gobierno para su estudio y en caso de clarificar su titularidad, proceder en consecuencia".

Barriocanal ha defendido que la Iglesia ha realizado el estudio "con toda transparencia" y lo ha publicado en su página web "para información pública de todos". Asimismo, ha asegurado que se comprometen "a seguir colaborando en la clarificación de la titularidad de estos bienes".