Llegar tarde a una cita médica, no acudir al entierro de un familiar, perder un tren... son algunas de las situaciones a las que se enfrentan a diario las personas con movilidad reducida en Málaga por la imposibilidad real de acceder a un taxi.

El presidente de la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible, Alfredo de Pablos, asegura que están "desesperados" e "indignados" porque nunca tienen este servicio garantizado, por lo que se consideran "ciudadanos de segunda".

"Me he perdido conferencias donde yo era ponente y me he quedado con 200 personas esperándome porque los taxis no venían. Es la sensación de que nuestros derechos se respetan mientras no den problema a otras personas y eso es una desgracia", lamenta.

El problema radica en el modelo que rige el servicio de taxi para personas con movilidad reducida desde hace 10 años, que está basado en furgonetas de nueve plazas adaptadas para la silla de ruedas.

"Somos el único municipio de toda España en el que los taxis adaptados, casi el 100% son furgonetas. Nos impusieron este modelo que nos llevaba a dos situaciones: no nos viene bien porque no lleva las adaptaciones que necesitamos. Además, está pensado para llevar a grupos y digamos que hay reticencias en muchos, no en todos los taxistas a llevarnos aunque tienen el compromiso", explica de Pablos, que detalla que hay cerca de 80 furgonetas de estas características en la ciudad mientras que los turismos adaptados prácticamente han desaparecido.

En su opinión, la solución pasa por incorporar unos 60 turismos adaptados -no furgonetas- de 5+1 plazas. "Son bajos y seguros, y atienden a todo el mundo. Es el modelo que necesitamos, que es el que le sirve a usted y a mí, con la misma igualdad de oportunidades. Y la patronal del taxi presiona para que no los tengamos".

De Pablos añade que los miembros de Málaga Accesible han llegado a recibir insultos y mofas a través de redes sociales como respuesta a sus quejas sobre su exclusión del servicio de taxis de la ciudad.

"Hemos sufrido verdadero odio y disfobia en redes, diciendo que somos gente especial y que queremos un papamóvil adaptado", critica el presidente de la agrupación. "Lo único que queremos es lo que quiere cualquier persona. La situación es terrible y no tiene solución porque hay una especie de lobby. Tenemos derecho a vivir", defiende.

Una resolución y más licencias

Por este motivo, la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible mantuvo el lunes una reunión con los concejales de Movilidad, José del Río, y de Derechos Sociales, Francisco Pomares, para buscar una solución a este problema.

Por parte del Ayuntamiento de Málaga, el edil de Movilidad reconoce que el sistema de las furgonetas adaptadas "no está cubriendo el servicio" para las personas con movilidad reducida, que no ven garantizadas sus "necesidades reales".

Del Río explica que están trabajando en una resolución para que las furgonetas adaptadas tengan la "obligación" de atender las llamadas de estos usuarios, a lo que se añadirá la expedición de algunas licencias nuevas de taxi que estarán vinculadas a vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, aunque no especifica la cantidad.

"Estamos avanzando en este tema, entendemos la preocupación y el ayuntamiento no va a escatimar esfuerzos para que este servicio se mejore", añade el edil.

Para Alfredo de Pablos, las medidas propuestas por el consistorio no "resuelven ningún problema" sino que "el problema se complica", porque la resolución está orientada a aumentar el número de furgonetas adaptadas al máximo que exige la ley en la ciudad, esto es, 140 vehículos.

"Nosotros somos el colectivo que ha dicho que no, que no queremos 60 furgonetas más, porque no atiende a personas con discapacidad ni a ciudadanos de Málaga que no vayan en grupo", afirma el presidente de la agrupación, que añade que el número de nuevas licencias que propone el Área de Movilidad es "ridículo" y supone una "concesión al poder fáctico de los taxistas autónomos". "Es un número ridículo que no sirve a los taxistas asalariados, que son más de 60, ni para cubrir el servicio que nosotros necesitamos".

De Pablos se refiere al grupo de taxistas asalariados que están negociando con el Ayuntamiento de Málaga la expedición de nuevas licencias para pasar a funcionar como autónomos, con la condición de invertir en un vehículo adaptado. Estos conductores llegaron a convocar una huelga durante la semana de feria que finalmente no llegó a producirse al alcanzar un preacuerdo con Movilidad.

"Nosotros estamos indefensos, el ayuntamiento está negociando con nosotros con una mano atada a la espalda", ataja Alfredo de Pablos.