La Feria soñada para Villanueva de Tapia está cada vez más cerca de volver a ser como antes. Desde el pasado sábado 9 de octubre y hasta mañana martes, 12 de octubre, los tapienses están conmemorando la 151 edición de su Real Feria del Ganado. Aunque se viene celebrando desde 1869, el año pasado no computó al ser cancelada a causa de la pandemia. Se trata de una de las ferias más antiguas de Andalucía caracterizada por la compra y venta de ganado «aunque ahora es mucho menor debido a que el campo está muy mecanizado, pero en su momento fue muy importante», apunta el alcalde, Manuel Sillero.

Sin embargo, por segundo año consecutivo, los tratantes han tenido que quedarse en casa. «No nos hemos puesto en contacto con ninguna ganadería porque no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar». Y es que apenas ha habido margen de maniobra para organizar el mercado de ganado con tiempo ya que la normalidad ha llegado in extremis al distrito sanitario La Vega que pasó a nivel 0 de alerta frente al coronavirus dos días antes de las fiestas.

Sillero lo define como una mezcla de sensaciones, pues aunque es una alegría celebrar la feria de octubre, «la más querida en el municipio», la situación todavía es «extraña» y no la que más les gustaría. «Hemos tenido que medir al detalle cada actividad. Para muchos vecinos, dependiendo de su edad y la forma de entender la feria, se les puede quedar corta, mientras que para otros, la visita de turistas y gente de fuera les alarma un poco».

Aunque Villanueva de Tapia lleva más de tres semanas con una tasa de incidencia de contagios cero, «mucha gente piensa que ya todo vale y aunque se eliminan ciertas restricciones, sigue habiendo otras».

Es por ello que desde el Consistorio han prescindido de barras para evitar el consumo de bebidas alcohólicas en las zonas de baile «porque al final la gente comienza a quitarse la mascarilla y se pueden dar aglomeraciones». La carpa y el escenario que normalmente se ponía en el parque Virgen de Gracia, también se ha trasladado a la plaza de España en beneficio de los bares. Por otro lado, la feria comercial, que se venía haciendo en el interior del pabellón municipal, también se ha cambiado al paseo del Nacimiento, una zona al aire libre. Aunque no han querido arriesgarse en exceso, sí que han organizado conciertos, actividades y concursos para el disfrute de los vecinos, quienes también fueron reconocidos en un humilde y bonito acto el primer día tras el pregón.

Celia Paredes.

Los más pequeños también han podido disfrutar de los ‘cacharritos’ aunque Sillero confiesa que traer las atracciones de feria ha sido todo un reto y algo costoso porque «a muchos feriantes no les sale rentable ir a pequeños municipios».

Villanueva de Tapia se convierte así en el primer pueblo del norte de Málaga que ha podido celebrar lo más fiel posible su feria grande tras la pandemia, siendo una de las más seguidas por los municipios de la comarca y de la Subbética cordobesa. «Esperamos que el año que viene la celebremos en todo su esplendor».

Durante el verano también desarrollaron con normalidad sus grandes eventos culturales como el Festival de Cante de Poetas y la Semana Cultural.