15 de septiembre de 2018
15.09.2018
Porque hoy es sábado

Turnitín: La barrera contra la titulitis

15.09.2018 | 05:00
La exministra Carmen Montón dimitió a inicios de semana tras destaparse que plagió en su trabajo de fin de máster. «La titulitis se ha ido estableciendo y se empieza a caminar hacia la tecnocracia -que tanto gustaba a la dictadura franquista- como única forma de calentar un escaño. Aunque un titulado en Derecho termine en Industria o uno en Magisterio termine en Interior, la cosa es estar titulado»

Se desangra. Pierde agua. Hay una laguna en Málaga flanqueada de bloques de viviendas que convierte en mágico su entorno urbano. Alrededor de esa lámina de agua hay vegetación, patos, gatos, tortugas, insectos, parejas de enamorados, corredores con auriculares y niños con sus padres. La Laguna de la barrera se seca, se le va yendo el agua como a Máximo Décimo Meridio se le escapaba la sangre en el circo romano, en la última pelea de Gladiator (Ridley Scott, 2000). Al parque de la laguna se le escapa su líquido elemento como a España se le escapa su credibilidad

El ocaso del pensamiento

Por lo que ya parece, el presidente español sólo tiene sobresaliente cum laude en escritura cosmética. Aunque lo tiene. A diferencia de Fernando Savater, por ejemplo, cuya tesis sobre Cioran (el filósofo rumano que rebasó en pesimismo a su predecesor, Schopenhauer, el gran pensador alemán) no le sirvió para obtener tan alta calificación. La valiente resistencia de Pedro Sánchez al aparato de su partido y a cierta batería mediática, hasta alzarse como secretario general del PSOE y como legítimo ganador de la moción de censura a Rajoy, podrían verse hoy como testarudo atrevimiento. No parece que la tesis de Sánchez sea un plagio, a diferencia de la tesis de la exministra Montón (con calcos sin referenciar que resultan escandalosos), aunque tampoco entrecomille como nobleza obliga todo lo que ha fusilado para rellenarla. Pero, tras cotejar las informaciones -que van publicándose con intención periodística o política- parece lógico pensar que la tesis de Sánchez no es de Cum Laude. Y más cuando hemos sabido la joven y amistosa composición del tribunal que la calificó.

Breviario de podredumbre

Casi todos tendríamos que enfrentarnos, si hubiéramos sido espiados -al menos yo-, a grabaciones de dichos y hechos censurables. En el caso de Cifuentes, su resistencia a dimitir por el apaño de su máster, quizá, la enfrentó a la difusión pública de su pillada por hurto de cremas en un supermercado. Ahora es lo que toca: revisar currículos, tesis y másteres. La titulitis se ha ido estableciendo y se empieza a caminar hacia la tecnocracia -que tanto gustaba a la dictadura franquista- como única forma de calentar un escaño. Aunque un titulado en Derecho termine en Industria o uno en Magisterio termine en Interior, la cosa es estar titulado. Y, claro, la fábrica de esos títulos y demás añadidos curriculares ha empezado a echar más humo que una destilería de whisky en Kentucky y corre el riesgo de quemarse. Como si un título, obtenido de esforzados codos y de la capacidad nemotécnica de quien los hinca y en según qué contextos personales, volviera sensatos y sagaces y responsables y serviciales y eficaces y nobles y cultos y honrados para gobernar a quienes no lo son.

Hoguera de vanidades

No poseer ninguna tesis, como es mi caso, me obliga a admirar a quienes han investigado y aportado al conocimiento general el fructífero resultado de sus tesis. Me he visto impelido, incluso, a hojear o leer algunas tesis de amigos y he constatado que a veces es así. Otra cosa es que todas las tesis lo sean o merezcan las notas que, en ocasiones, obtienen. El descrédito que amenaza nuestras instituciones básicas nos lo hemos ganado a pulso. No vale echar balones fuera. De hecho, hay demasiados balones en nuestro tiempo y pocos libros fuera y dentro de la universidad. Cualquier talento o esfuerzo demostrado debiera ser reconocido y, sobre todo, aprovechado en cualquier ámbito de la sociedad, no sólo los del aún hermético y manoseado ámbito universitario. No sé cuándo parará todo esto. Pero ojalá que esta catarsis a lo Savonarola le sirva a nuestro país para algo que vaya más allá de las elecciones.

Anatomía del procés

El ex primer ministro francés Manuel Vals, que pasó anteayer por Málaga, también habló de elecciones. Quienes tuvimos la fortuna de disfrutar de la tertulia en La Térmica que protagonizó junto al profesor Arias Maldonado, moderada por Teodoro León Gross, pudimos comprobar cuánto de bueno para la política española tendría que alguien como Vals se presentase a esas elecciones. Parece que lo hará en las Municipales de mayo de 2019 a la alcaldía de Barcelona. Vals, el europeo, prologa con preocupación amorosa por su Cataluña natal los ensayos contenidos en el libro Anatomía del procés (Ed. Debate, 2018). Su discurso alerta a la ciudadanía contra la amenaza de los bien o mal llamados populismos, entre los que ubica al independentismo catalán, porque pueden derribar los cimientos de la democracia en Europa. Vals pasa de las siglas partidarias, aunque se sigue ubicando en la izquierda, para hacer de esa misión su gran objetivo. Unir Barcelona para sanar Cataluña por España y Europa.

Referencias

¡Ah! Los ladillos o títulos de los párrafos segundo y tercero de esta página se corresponden con los títulos de dos libros de Emil Cioran. Lo digo por lo de los plagios... Porque hoy es Sábado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Crea tu propio Blog