05 de julio de 2020
05.07.2020
La Opinión de Málaga
La señal

Verano en Galapagar

05.07.2020 | 05:00
Lo que el viento se llevó.

Iberdrola conmemoraba el Día Mundial del Medio Ambiente con el testimonio de mujeres de élite para buscar una salida ecologista a la crisis económica provocada por el coronavirus -a él le gustaba llamarlo así y no con siglas y números-. La presidenta del Banco Santander no se quedaba atrás y manifestaba reiteradamente su cercanía al movimiento feminista, sin entrar en más detalles, pues hay muchos feminismos, y hasta enfrentados, como el queer con el tradicional, pero eso sí, el banco dispone de un fondo de inversión que promueve la «igualdad de género». El gigante BlackRock, un banco de inversión de los USA, dice que a partir de ahora priorizará la inversión en empresas verde. Nike y Adidas no van a ser menos y manifiestan su apoyo a los manifestantes de Black Lives Matter, tanto como la Bundesliga o el Comité Olímpico Internacional. HBO descataloga 'Lo que el viento se llevó' y después se apresura a reponerlo pero con una advertencia admonitoria de cuatro minutos y medio; Loreal sustituye la palabra «blanqueamiento» referida a los dientes€ y así.

Ella le dijo que el cambio tuvo que producirse en la noche, cuando dormían. Una mañana, millones de personas despertaron distintas, sencillamente. Pero él, en lo que insistió fue en el lenguaje, ¿no se dice en el prólogo del Evangelio de Juan que en el principio era el Verbo? Pues eso. Y explicaba que el que no sepa esparcir adecuadamente en su discurso distopías y disruptivos en la proporción pertinente para parecer lo que no es pues no tendrá sitio bajo las sombras del poder, y que lo mismo cabe predicar de economía circular, empoderamiento y gobernanza, que son el santo y seña, el neolenguaje, con el que se apedrea la RAE y que sirve para reconocerse entre los del mismo bando.

Hasta ahí, ella estaba de acuerdo, el problema surgía al tratar de las redes sociales, porque sostenía que compartimos más lo que nos enfada que lo que nos gusta y que no conocía a nadie que saliera henchido de paz después de una sesión de facebook o twitter, y lo malo es que hasta tenía razón.

Con quien no podían ponerse de acuerdo, porque no les replicaba más que con pocas palabras y mucho silencio, era con el vecino de terraza. Se atrevía a decir que para callar de verdad hay que ser y no necesitar ser, y que el hombre nunca es más dueño de sí mismo que en el silencio. Lo que pasa es que, le replicaba su pareja con palabras de Manuel Vilas, si no nos ven los demás, estamos muertos, y nadie quiere estar muerto. Es lo que pasa. El vecino, un poco poeta, recordaba aquellas palabras «que tiemblan» de Antonio Machado, «quisiera traerte muerta mi alma vieja».

En fin, que antes y después de la pandemia no había cambiado lo sustancial más que para agravarse, y había saludos con el antebrazo y otros ritos de la nueva normalidad, también contradictoriamente vieja porque, claro, si dices cien mentiras al día suenan ciertas y ya ha pasado mucho tiempo, y no solo de confinamiento, aunque la Guardia Civil se esfuerce en evitarle estrés al Gobierno, según el general recientemente ascendido, por fin, a jefe del EM, José Manuel Santiago.

Degustando en el balcón su ribera de todas las tardes, él hablaba de adhesiones norcoreanas y de que el BOE tiene mucho sexy, pero también de que había entrado el Caballo de Troya, aunque sin Benítez. Su vecino, perdida la vista en el infinito de encinas, quejigos y jaras de su chalé de Galapagar, y con palabras secas como espartos, que diría Cervantes, recordaba que los políticos mentirosos son más peligrosos que muchos virus. Y no necesitaba que pusiera ejemplos, los ponía ella en cuanto le daban pie. En ese momento, pasó junto a las viviendas unifamiliares una patrulla de la Agrupación de Reserva y Seguridad de la Benemérita con uniformes de un verde tan oscuro que parecía negro sin serlo. Rosalía de Castro había adelantado:

La palabra y la idea...

Hay un abismoentre ambas cosas,

orador sublime:si es que supiste amar,

di: cuando amaste,

¿no es verdad, no es verdad

que enmudeciste?

¿Cuándo has aborrecido,

no has guardado silencioso la hiel

de tus rencores

en lo más hondo y escondido y negro

que hallar puede en sí un hombre?

Un beso, una mirada,

suavísimo lenguaje de los cielos;

un puñal afilado, un golpe aleve,

expresivo lenguaje del infierno.

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