Lectores

Cartas al director

'Dos premios y un certamen', por Venancio Rodríguez Sanz

Escribo porque de no hacerlo podría reventar. Y al estallar con violencia, podría salpicar a los que estuvieran a mí alrededor. Escribo como aquel hipopótamo que una vez muerto, va a la deriva encima del agua debido a los gases que lo inflaman. Escribo porque escribir es como esos tapones que tapan el agujero de los flotadores e impiden que se desinfle el salvavidas. En mi caso, la escritura es como un hilo de aire que se escapa a través del tapón e impide que yo explote. Escribo para comunicar al mundo que me han otorgados dos premios literarios en la Fundación DFA: el tercer premio de poesía y el tercero de relato corto. El de poesía me lo otorgaron por la obra “Hojas rescatadas al viento”. Y el de relato “El tomate egoísta”. Que, en realidad, es una fábula en la que un tomate rosa se bebía toda la sabia de la mata y dejaba poca comida a los demás. De ahí que tuviera las mejillas tan coloradotas y gorditas. Porque, a estas alturas ¿supongo que ya sabrán que los tomates rosas son gente muy acaparadora? En fin, que estoy muy contento por la noticia y quería compartirla con todos vosotros. Un cordial saludo y que la paz, la salud y la prosperidad sean nuestras fieles compañeras en este nuevo año…