16 de enero de 2020
16.01.2020
Estudio científico

Las células se juntan para protegerse contra el estrés

Los contactos entre células, o adherencia celular, son esenciales para que las células sobrevivan

16.01.2020 | 20:58
Células.

Los contactos entre células son necesarios para la supervivencia de las células humanas en condiciones de daño de las proteínas y de estrés, según ha demostrado una investigación de la Universidad de Abo Akademi (Suecia).

"Nuestros resultados muestran, por primera vez, que los contactos entre las células, conocidos como adherencia celular, son esenciales para que las células sobrevivan al estrés. Los hallazgos también sugieren que la alteración de la adherencia celular puede sensibilizar a las células cancerosas a los fármacos que dañan las proteínas celulares y causan estrés", explica Lea Sistonen, la líder del trabajo, que se ha publicado en la revista 'Cell Reports'.

El proyecto de investigación se centró en el factor de transcripción de choque térmico 2 (HSF2), un gen especializado que regula la proteína, y su impacto en la capacidad de las células para sobrevivir al estrés causado por las proteínas. El estrés por daño proteínico se produce, por ejemplo, por las altas temperaturas, las infecciones virales y ciertos medicamentos contra el cáncer.

Los resultados mostraron que el HSF2 contribuye a proteger a las células contra el estrés al regular los genes que median los contactos de adhesión celular. Los resultados se obtuvieron estudiando, entre otras cosas, cómo responden las células cancerosas a ciertos medicamentos anticancerígenos comunes. Las células cancerosas con contactos de adherencia celular deteriorados tuvieron significativamente menos éxito en sobrevivir al tratamiento con el fármaco que las células que mostraron una adherencia celular intacta.

"Los contactos entre células son esenciales para el funcionamiento y los mecanismos normales de los tejidos. Se sabe que las células cancerosas utilizan estos contactos para formar tumores agresivos y metástasis. Nuestros resultados muestran, en efecto, que las células cancerosas se vuelven más vulnerables al tratamiento farmacológico, cuando sus contactos celulares se debilitan", concluye Sistonen.

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