Jaime Fernández, uno de los 14 internacionales que todavía trabajan con la selección española en busca de ser uno de los 12 jugadores que disputen el Eurobasket a partir de la próxima semana, habló este miércoles en Radio Marca de sus opciones de estar en la cita continental y también de su salida del Unicaja hace unas semanas rumbo al Lenovo Tenerife.

El excajista reconoce que no ha sido un verano fácil para él. «Ha sido un verano complicado y díficil. He sido un jugador de contratos largos y no he estado muy acostumbrado a este tipo de situaciones de no saber qué va a pasar. Entonces ha sido un verano de mucha incertidumbre. No sabía qué iba a pasar con mi futuro, pero ahora todo está bien dirigido. He firmado por el Lenovo Tenerife, que creo que está haciendo muy bien las cosas últimamente, muy sólido; y por lo que veo es una ciudad que vive el baloncesto de forma especial. Tengo muchas ganas de iniciar este nuevo proyecto», aseguró el madrileño.

Respecto a sus opciones de estar en la lista final que Sergio Scariolo ofrecerá el próximo sábado, el base-escolta se mostró cauto, pero ilusionado: «Particularmente me intento abstraer. A mí personalmente no me ayuda porque hace que lo pases mal, ese malestar de no saber si vas a estar o no. Intento convivir con ello, sin hacerme expectativas, y todo lo que venga será un regalo. Cada vez que se va un compañero es un palo gordo para el equipo. El hecho de que somos una familia, no solo se dice popularmente, sino que es cierto. Lo digo desde el corazón: no es una alegría que un compañero se vaya, de hecho es un momento doloroso y difícil para el grupo», reconoció.