En corto

El renacer de la fuerza

08.02.2016 | 05:00

¿Es Hollywood el espejo del alma de USA o es la propia alma, la conciencia activa que mueve a una nación? En El renacido el afán vengativo no se justifica (como en un filme serie B de Charles Bronson), sino que se santifica, se eleva a sublime, hasta producir el milagro de una resurrección. Sólo un director iluminado y milagrero, como González Iñarritu, que había hecho gran arte realista con el peso del alma (21 gramos), podría afrontar una tarea así. Como contrapeso moral, otro golpe de pecho por el genocidio indio, el crimen originario de USA, pero elevando a sus víctimas a padres fundadores de la pasión de venganza de aquella Nación (la escena final, en la que los dos vengadores, al cruzarse, se miran con respeto). Un secreto de tal enjundia merecía un envoltorio grandioso, solemne y bello, y El renacido lo tiene: la excusa perfecta para la Academia de Ciencias Morales de Hollywood.

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