La Policía Local de Rincón de la Victoria ha retirado este año un total de 147 vehículos en estado de deterioro o abandonados de la vía pública, frente a los 218 del año anterior.

El alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, ha destacado "el excelente funcionamiento de este servicio, imprescindible para establecer un mejor control y organización del estacionamiento y orden de la circulación en la vía pública del municipio así como mejorar la imagen de nuestro municipio".

De los 147 vehículos abandonados en la vía pública, en 92 casos se han contactado con sus propietarios y el resto se ha retirado por parte de la Jefatura. El pasado año se interceptaron 218.

El concejal de Policía Local y Seguridad Ciudadana, Borja Ortiz, ha recordado que quien quiera deshacerse de su vehículo en estado de deterioro en la vía pública, puede hacerlo a través de la Policía Local sin coste alguno para el titular del vehículo, con la retirada del vehículo al Centro de Tratamiento Autorizado y su correspondiente baja de la base de datos de la DGT.

Para ello basta con contactar con la Policía Local a través del número de teléfono 951 21 22 23, indicando los datos del vehículo abandonado y su localización.

Asimismo, el concejal ha anunciado que este servicio se reforzará con motivo de la campaña de Navidad y se va realizar cabo una especial vigilancia a las caravanas que están estacionadas en zonas no habilitadas.

El procedimiento se activa cuando se detecta cualquier vehículo en estado de deterioro. En ese momento se coloca una pegatina de aviso sobre la luna del coche, advirtiendo de que tras 16 días estacionado en el mismo lugar infringirá el artículo 20.18 de la Ordenanza Municipal de Circulación.

Durante ese tiempo, los agentes intentan contactar con el propietario del vehículo para informarle sobre las pautas a seguir. Si el propietario no es localizado se inicia un procedimiento administrativo para su retirada por parte de la Policía Local.

Se entiende que un vehículo está abandonado cuando presenta desperfectos que no permitan su desplazamiento por sus propios medios.