28 de abril de 2013
28.04.2013
Cierre del Festival

Un adiós emotivo y muy austero

La decimosexta edición del Festival de Málaga terminó, cómo no, con la entrega de las Biznagas a los triunfadores en el Teatro Cervantes - Una ceremonia de clausura, presentada por Lluís Homar, que se caracterizó por la monotonía

28.04.2013 | 00:29
El elenco al completo de los ganadores de la decimosexta edición del Festival, en las tablas del Cervantes tras la ceremonia de clausura.

La decimosexta edición del Festival de Cine de Málaga puso anoche punto y final a siete días intensos de cine y de estrenos de proyectos cinematográficos con una gala de clausura bastante monótona que se caracterizo por la falta de números musicales o elementos dinámicos; se prescindió de cualquier detalle que diera un poco de espectáculo al cierre. Para un festival de cine cuya pretensión principal debe ser entretener, la de anoche, la verdad, no fue una gala muy divertida.

El acto fue presentada por el actor Lluís Homar, que apareció en el escenario con una esencia austera y en la que dio paso a la variedad de actores y actrices españoles que entregaron las estatuillas a los galardonados, entre citas célebres de personajes destacados del mundo del cine como Groucho Marx o Jack Nicholson, entre otros.

El primero en recoger sus biznagas fue Jordi Azategui, que hizo con los premios a mejor fotografía y mejor montaje por Ayer no termina nunca. «Éste es mi primer trabajo en el cine, así que recibir este premio es muy especial para mí. Como se suele decir ha sido llegar y topar. Llevaré a Málaga en el corazón», dijo Azategui.

El broche de oro del certamen malagueño fue muy emotivo y también bastante reivindicativo. Una de las biznagas más aplaudidas fue para el equipo de Stockholm. Su director, Roberto Sorogoyen, y guionista, Isabel Peña, recibieron la Biznaga a Mejor Guión Novel de la mano de Marta Torné y Javier Pereira: « Sólo espero que este premio nos ayude hacer más películas» señalo la guionista entre lágrimas.

Y es que la crisis que está azotando duramente al cine en nuestro país se hizo notar anoche en los discursos de los galardonados y de los actores que participaron en la entrega de premios. Julián Villagrán, Joaquín Núñez, Maria León y Marc Clotel protagonizaron uno de los pocos momentos cómicos que hubo en la gala: entre anécdotas festivaleras y algún que otro chascarrillo terminaron su paso a la entrega de la Biznaga a mejor actor y actriz de reparto reivindicando trabajo para todos aquellos que se dedican a la labor de hacer cine. El elenco de intérpretes de la película Casting premiados en dicha categoría, no pudieron contener la emoción y la mayoría rompió a llorar: «Viva Málaga, gracias por creer en nosotros».

Los malagueños María Esteve y Antonio de la Torre entregaron la Biznaga del Público al director y actor de Diamantes Negros. «Este premio nos hace una especial ilusión ya que nos ha votado la gente; con esta película he aprendido a que se pueden superar todas las dificultades que supone hacer una película. Se puede conseguir», afirmó el director Miguel Alcantud.

Los discursos se iban sucediendo y ningún momento álgido. Lluís Homar no tuvo ninguna salida de guión, ni se dio paso a la improvisación. Una austeridad que aburrió al público, impertérrito ya que no había ningún momento de efusividad ni de entusiasmo. Salvar a Paco León, que junto a Alex García entregó la Mención Especial del Jurado a Isabel Coixet: León esbozo una sonrisa al patio de butacas con sus ocurrencias y piropeando a su compañero de entrega. Así sí.

Entonces subió al escenario el gran Luis Tosar con Leonardo Sbaraglia para dar su biznaga a uno de los grandes protagonistas de este certamen: Mario Casas. «Mi primera película [El camino de los ingleses] la rodé en Málaga. Esta ciudad es muy especial para mí. Estoy muy orgulloso de La mula y este reconocimiento es muy importante para mi», aseveró. Casas dedicó el galardón entre otros a su pareja, Maria Valverde: «Gracias por mostrarme un camino tan bonito».

Y llegó el momento de la entrega de las biznaga a mejor actriz, la irreverente Candela Peña recogió su estatuilla junto a una emocionadísima Aura Garrido. Peña sorprendió y sacó una cinta adhesiva negra se tapó la boca e hizo una reverencia al público. Con este acto Candela quiso poner de manifiesto el maltrato que sufrió tras atacar los recortes en sanidad y educación del Gobierno de Rajoy.

El jurado al completo en el escenario respaldó a Homar para la entrega de la Biznaga de Oro a Gracia Querejeta. La cineasta se despidió muy emocionada ya que para ella 15 años y un día es un proyecto muy personal. Y dijo esperanzada: «Confío que este momento tan malo pase y sigamos haciendo cine».

@pepalopezmlg

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