08 de marzo de 2011
08.03.2011
Día Internacional de la Mujer

La valía no entiende de sexos

La mujer se abre paso en el mundo laboral compaginando además las tareas del hogar y el cuidado de los hijos

08.03.2011 | 06:00
María Vistoria de la Torre, María Nieto e Inmaculada Martínez, en el Hospital Clínico.

Renunciar a horas de sueño; compaginar biberones con guardias y tareas domésticas, decir adiós al tiempo de ocio, al cuidado personal, redoblar esfuerzos, trabajar más y mejor, tomar decisiones, no errar y, sobre todo, empeñar la voluntad en aquello que les ocupa.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, una jornada que pretende hacer reflexionar sobre el camino recorrido en la conquista de derechos y en la igualdad, pero que busca sobre todo poner el acento en los retos futuros. La corresponsabilidad y la concienciación de los empresarios, son algunas de las claves para seguir avanzando. Y es que la mujer va cosechando éxitos, aunque no sin grandes esfuerzos. La feminización de la universidad es una realidad, así como la incorporación de la mujer a determinadas profesiones de forma mayoritaria. Una de las asignaturas pendientes aún es que éstas ocupen al igual que ellos los cargos directivos.

En el hospital Clínico el número de mujeres trabajadoras es más que significativo, así como la apuesta por ellas a la hora de designar jefaturas. Dos de cada tres MIR son mujeres allí. La Opinión de Málaga se ha acercado hasta este hospital para conocer de la mano de tres profesionales cómo es el día a día de una mujer trabajadora. Empleos que además de requerir notables habilidades y una completa formación conllevan altas dosis de responsabilidad.

La voz de la Enfermería
Inmaculada Martínez, de 47 años, está casada, tiene dos hijas de once y ocho años y es la directora de Enfermería del Hospital Clínico. Tiene que compaginar las tareas y quehaceres de su hogar, con el cuidado de sus dos hijas y el difícil desempeño de un puesto directivo.

«Lo que pones en juego es tu tiempo personal. Me paso la vida corriendo. Eso sí, tengo una señora en casa que me echa una mano y así tengo cierta flexibilidad», indica. Inmaculada dice sentirse una privilegiada y asegura que en su caso el hospital ha apostado por ella a pesar de ser mujer.

«Lo llevo lo mejor que puedo. El padre colabora en la medida de sus posibilidades porque es autónomo y sabe a la hora que empieza pero no a la que termina», reseña. Lleva ya muchos años en la gestión. Previamente ostentó la subdirección de enfermería y comenta que precisamente le ofrecieron un ascenso estando embarazada.
Como mujer y madre, Inmaculada, que ha de tomar al día múltiples decisiones que afectan a cerca de 1.500 personas, afirma que las circunstancias personales pueden condicionar en cierta medida el trabajo, pero defiende que la calidad del mismo no se ve mermada, «al contrario».

«El género no tiene por qué afectar en la toma de decisiones», indica.
«Es cierto que renuncias a cosas. La mujer lo tiene difícil y siempre parece obligada a demostrar algo que a otros ya se les presupone», afirma.

Una mujer de Urgencias
Trabajo, esfuerzo y compromiso, sobre todo compromiso. Ésta es la clave del éxito que ha cosechado María Victoria Rodríguez que desde hace dos años es directora del Área de Gestión Clínica de Cuidados Críticos y Urgencias del Clínico. Previamente, y desde el año 82, accedió a la jefatura de sección de Medicina Intensiva por un concurso de méritos. «Entonces había pocas mujeres en cargos de responsabilidad. No me regalaron nada, lo logré por concurso oposición y ahora estoy en un cargo de confianza en el que debo rendir cuentas y responder de mi gestión», explica.

La responsable de la UCI y de la coordinación del trabajo de Urgencias está casada, es madre de tres hijos y abuela de un nieto. Sus hijos ya han crecido, pero aún recuerda esa época de guardias y biberones. «En mi caso renuncié a la vida social totalmente. Para mí, la familia siempre ha sido lo más importante, así que tenía que trabajar a costa de no descansar», relata. María Vitoria no distingue de sexos a la hora de tomar decisiones sino que cree en la capacidad de cada persona y considera que es necesario tener en cuenta siempre las circunstancias de los trabajadores, ya que un profesional a gusto siempre rendirá más.

La vida de una MIR
María Nieto tiene 31 años y está realizando el cuarto año de residencia de la especialidad de Medicina Intensiva (Urgencias). Cree que hoy tiene las mismas oportunidades que un hombre, pero admite que aunque vive con su pareja no se plantea tener hijos en este momento. «Estoy en una fase en la que mi trabajo no me permite planteármelo, dentro de esas expectativas de luchar por algo en lo que estoy empeñando tanto esfuerzo».
Hay días en los que estas protagonistas hacen auténticos malabarismos. Hoy es su día, el Día Internacional de la Mujer, que reconoce también esta entrega y esfuerzo.

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