01 de febrero de 2014
01.02.2014
Diputado en el Parlamento Europeo por el PSOE

"Tenemos que acabar con el analfabetismo financiero en España"

Antolín Sánchez Presado forma parte de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea

01.02.2014 | 05:00
Antolín Sánchez, ayer en la sede del PSOE de Málaga.

Licenciado en Derecpho, es miembro del grupo de trabajo que ha elaborado la reforma hipotecaria aprobada esta semana por el Parlamento Europeo. Los estados tienen dos años para aplicarla.

­­­Una vivienda en propiedad fue durante muchos años la culminación de un sueño. Muchas familias no dudaron en hipotecarse para lograr las ansiadas cuatro paredes. La tercera parte de las hipotecas que se firmaron en la provincia de Málaga contienen una cláusula suelo. En marzo del año pasado, el Tribunal Supremo declaró la nulidad de las mismas por considerarlas abusivas. La UE ha diseñado ahora una reforma hipotecaria para poner fin a la desregulación del mercado hipotecario. Antolín Sánchez ha trabajado en el desarrollo de dicha reforma.

¿Son las cláusulas suelo una herramienta exclusiva del sistema hipotecario español?
En el sistema hipotecario europeo hay cláusulas de interés fijo y variable. Dentro de ese interés variable se establecen mecanismos que se asemejan a las cláusulas suelo como las conocemos aquí en España. El problema surge en el momento en que estas cláusulas suelo se introducen en las hipotecas de manera camuflada, sin que los usuarios hayan sido informados de ello. Esta falta de transparencia no se daba en las entidades bancarias de nuestros vecinos europeos.

¿Los bancos en España han actuado de forma abusiva en este sentido?
Pienso que sí. La prueba está en que las cláusulas suelo han sido consideradas contrarias a las normas europeas.

El tipo de interés por el que se rigen las hipotecas es el Euribor. ¿Los bancos preveían que iba a bajar a niveles mínimos, como lo está ahora?
Seguramente. Dentro del mundo financiero, se sabía que el BCE iba a bajar los tipos de interés paulatinamente. Muchos bancos justificaban la introducción de cláusulas suelo como una contraprestación a la existencia de las llamadas cláusulas techo. Éstas iban a proteger supuestamente a los usuarios contra unos intereses demasiado altos. Pero los bancos sabían que la subida del tipo de interés era algo muy improbable, por no decir imposible.

Si el asunto está tan claro, ¿por qué muchos bancos siguen manteniendo estas cláusulas?
Yo creo que las entidades financieras deben analizar bien si sus contratos hipotecarios incurren en los defectos que han sido señalados por el Tribunal Supremo. Si consideran que sí, lo que deben de hacer es corregir esto y restablecer a los deudores en sus derechos. Desde que existe la sentencia, creo que no hay excusa para que no se retiren las cláusulas suelo.

¿No es muy descabellado pensar que los bancos van a anular estas cláusulas por su cuenta?
Bueno, si los usuarios estiman que sus cláusulas coinciden con las que han sido declaradas nulas por el Tribunal Supremo, que acudan a la tutela judicial.

¿Está el actual Gobierno dejando de lado a los ciudadanos perjudicados en este asunto?
El actual Gobierno no ha sido consciente de la gravedad del problema y está actuando con excesiva timidez. Ha demostrado que no está a la altura. Es evidente que debería de haber actuado con mayor contundencia desde el primer momento en el que el tema de la vivienda se ha convertido en un drama para muchas familias.

Estas disfunciones han provocado el desarrollo de una reforma hipotecaria en la Unión Europea. Usted ha colaborado en su elaboración. ¿En qué consiste?
El objetivo fundamental que se ha perseguido es poner fin a la desregulación de los contratos hipotecarios y promover el préstamo responsable. Queremos evitar que las familias se vean en situaciones que no puedan afrontar.

¿Es de obligado cumplimiento?
Los estados miembros tendrán dos años para aplicar la reforma. Esto no les impide tomar medidas desde ya, para mejorar la situación actual.

¿Cuáles son las medidas en concreto?
Las medidas se articulan en torno a tres elementos. La educación, la información y un asesoramiento independiente. Tenemos que acabar con el analfabetismo financiero. Los que firman una hipoteca deben saber que están ante el compromiso financiero más importante de sus vidas. Por eso hay que fomentar un asesoramiento independiente. No es lo mismo asesoramiento que marketing comercial. También se obliga a los bancos a ser más flexibles ante problemas de impago.

¿En España se firmaron hipotecas de forma temeraria?
Con la burbuja inmobiliaria se perdió el sentido del riesgo. Los bancos concedían hipotecas con la idea de que la vivienda se iba a revalorizar. No se comprobaba la solvencia del deudor. Se dejó de lado la responsabilidad, pero por ambas partes.

¿El precio de la vivienda en España está en relación con los sueldos que se perciben?
La burbuja multiplicó los precios de la vivienda por tres. Yo creo que es necesario que se produzca una corrección en este sentido. Luego depende de nosotros ejercer unas políticas que fomenten la sostenibilidad de la vivienda. Debemos asegurar que sea posible poder acceder a la propiedad.

@matias_slb

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