La Gerencia Municipal de Urbanismo espera tener en ocho o diez días a lo sumo los primeros resultados de los sondeos geoarqueológicos que comenzarán hoy a realizarse en la parcela que acogía el antiguo edificio de los cines Astoria y Victoria. Recuerden que el fin último de estos sondeos, mucho menos invasivos que las excavaciones normales, es conocer si hay restos arqueológicos de relevancia entre los 5,5 metros de profundidad, cota a la que se ha llegado ahora, y los 10 metros, nivel que coincide con el auditorio del edificio traslúcido que se ha previsto para la parcela.

Ante la polémica sobre si seguir excavando o no para hallar más restos, las dudas sobre si habrá o no algo que merezca la pena conservar a esa profundidad y los problemas de seguridad que llevarían aparejadas las excavaciones entre los 5,5 y los 10 metros, la UMA propuso a Urbanismo hacer sondeos geoarqueológicos, un total de 10, una prueba que, grosso modo, consiste en hacer agujeros en la tierra de ocho centímetros de diámetro de máximo (80 milímetros) y un mínimo de 3,6 centímetros con una herramienta mecánica ligera, que toma muestras de hasta un metro. Estos sondeos se hacen en seco y se tapan con el mismo sedimento extraído, de forma que puede observarse la estratigrafía. Es decir, se observa la secuencia histórica contada por los sedimentos, de forma que la afección arqueológica es mínima por el tamaño.

Tal y como explicó ayer el edil de Urbanismo, Raúl López, ya se ha adjudicado de forma directa el contrato y la empresa ha estado estas navidades haciendo pruebas de catas en la parcela, aunque hoy comenzarán los trabajos ya de forma oficial. «Se harán diez perforaciones», dice López, quien explica que, para saber si una zona es estéril, es decir, si está libre de acción antrópica, no hay que bajar necesariamente a los diez metros. Hay una zona de la parcela, la que está más cercana a la calle Victoria, que no tiene gran interés arqueológico debido a que allí se depositan desde hace siglos los sedimentos que lleva el arroyo del Calvario. Lo más interesante podría hallarse en torno a la zona de la superficie más pegada a la calle Álamos y Alcazabilla. Si se tiene en cuenta que allí ya se localizaron enterramientos romanos (hechos habitualmente en los márgenes de los caminos), es posible que se hallen nuevas tumbas, pero no en la huella del Astoria, sino bajo la carretera que lleva actualmente hasta el túnel de la Alcazaba, según han explicado los técnicos a Urbanismo.

De cualquier forma, cabe recordar que ya se han hallado restos industriales y enterramientos romanos, el hospital de Santa Ana y la taberna cristiana, 300 cadáveres de caballeros que participaron en la conquista de la ciudad poco antes de 1487, restos de murallas y casas nazaríes, y se descartó que bajo la parcela se ubicara el tan anhelado anfiteatro romano.

De cualquier forma, el fondo de este asunto es si levantar el edificio traslúcido de usos culturales y gastronómicos, dejar diáfana la parcela integrándola en un circuito arqueológico o conservar los restos en una nueva construcción. Los resultados estarían en unos diez días, pero serían conclusiones provisionales. Luego habrá que elaborar un informe más exhaustivo.