La decisión tomada por el vicepresidente primero de la Diputación, Juan Carlos Maldonado, para abandonar la disciplina de Ciudadanos ha pillado por "sorpresa" a sus socios del PP en la institución provincial. No obstante, el Gobierno liderado por el 'popular' Francisco Salado confía en que Maldonado siga firme en su compromiso para que la estabilidad siga reinando en la gestión de la Diputación.

Fuentes del equipo de Gobierno y el propio equipo de Maldonado mostraron su “sorpresa” ante la forma “unilateral y repentina” con la que el vicepresidente comunicó su decisión y expresaron su malestar "por enterarse de la misma a través de las redes sociales". Aunque el presidente y su equipo intentaron contactar con Maldonado a lo largo del día, el vicepresidente provincial "se mantuvo ilocalizable y no respondió a llamadas ni mensajes".

Sin embargo, desde las filas del PP se espera que "Maldonado mantenga su compromiso de mantener la estabilidad del gobierno provincial, con la prioridad de sacar adelante los presupuestos para 2022, que deben impulsar la recuperación de la provincia, de sus ayuntamientos y sectores productivos, y ascienden a 352 millones de euros, un 16,7% más que este año". Asimismo, trasladaron "un mensaje de confianza" tras "las conversaciones de las últimas semanas entre Maldonado y Salado, en las que el primero le trasladó su plena disposición a seguir trabajando por el interés general de la provincia".

La crisis actual de Ciudadanos se ha visto proyectada con especial énfasis sobre el papel que jugaba este partido como socio de gobierno del PP en la Diputación malagueña, pues los dos diputados provinciales que lo representaban han terminado abandonando su disciplina y lo han dejando sin representantes en el ente. A día de hoy, el PP tiene que sumar a sus 15 diputados otro apoyo más para contar con una mayoría en la Diputación y suele sobrarle uno y disponer de 17 votos a favor porque tanto Maldonado como el otro ex de Cs, Juan Cassá, le prestan su apoyo al Ejecutivo provincial y sostienen una alianza a tres bandas. A priori, la estabilidad del Gobierno del PP en la Diputación no corre peligro.

Está por ver si se produce algún tipo de cambio en el reparto de poderes, si Maldonado conserva sus roles intactos o sigue perdiendo competencias tal y como le acaba de suceder con Sabor a Málaga. Por lo pronto, Cs ya no ha sido contemplado en la convocatoria de prensa para las comparecencias este martes de los portavoces de los grupos políticos en la Diputación para explicar el Pleno del miércoles. Solo han sido anunciados Adelante Málaga, PSOE y PP.