El muro que guía desde la Plaza de la Marina hasta la entrada al Palmeral de las Sorpresas está hoy lleno de dibujos protegidos por forros de plástico transparentes. El creador de todos ellos reposa a su aire mientras no deja de mover un lápiz sobre un nuevo lienzo. Poco a poco, sobre el papel blanquecino, va apareciendo la silueta de una mujer que observa el sol y que desde luego es indiferente a la autovía que se forma por el vaivén de turistas y locales.

Aunque el traqueteo de las maletas no es tan frecuente como en la calle Larios también resulta un fenómeno de hoy, ocasionado por el buen tiempo. Los 18 grados que marca el termómetro, así como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), son también los responsables de que la mayoría de los visitantes lleven bermudas, o vestidos cortos sin medias o calcetines, especialmente los que cuando hablan dicen ‘hello’, ‘bonjour’ o ‘ciao’, en vez de ‘hola’.

Es el caso de Catrine, que ha venido con su marido Phillip desde Bélgica a pasar las navidades: «Es la primera vez que venimos a Málaga y en Navidad. La hemos elegido por el tiempo, hace muy bueno», apunta la mujer de mediana edad. Y lo cierto es que sin sombra o a expensas del viento que corre, el sol pica.

Mientras las luces permanecen apagadas hasta el primer pase de los ‘Ángeles celestiales’ a las 19.00 horas, al que una guía turística recomienda asistir, eso sí, al comienzo o al final de la vía central del centro histórico, «nunca en el centro», las atracciones principales para los que pasan el puente de Nochebuena en la capital son los chiringuitos de la playa y las actividades en el Muelle 1.

Los chiringuitos de la capital celebran el buen tiempo y la afluencia de clientes. ÁLEX ZEA

Gerald y su mujer son dos de los curiosos que fotografían la Farola, así como la Nao Victoria, una réplica de la embarcación que hizo la primera vuelta al mundo en el siglo XVI: «Somos austriacos, de Viena. Hemos venido para desconectar de la Navidad de allí, que siempre está abarrotada de gente (...). El clima y el ambiente son mucho mejor aquí», destaca la pareja.

Mientras en el paseo junto al puerto las bandas de música se suceden, una de ellas al ritmo de ‘Uno x Uno’ de Manuel Carrasco y otra al son de unos acordes de violonchelo que recuerdan al jazz, ‘la navidad primaveral’ de Málaga lleva a muchos a subirse a las embarcaciones de recreo.

Los empleados de la compañía ‘Fly Blue’ sostienen que «esta navidad están a tope»: «Comparado con el año pasado mucho mejor, con eso de que estos días sean como de verano», señala Jessica, que añade: «Italianos y franceses nunca faltan y este año estamos viendo también muchos daneses, holandeses, suizos y americanos».

Turistas en hamacas en la playa de la Malagueta. ÁLEX ZEA

Chiringuitos «petaos»

Continuando el paseo hacia el mar, ya pasada la una del mediodía, la afluencia en los chiringuitos comienza a notarse en que todas las sombrillas no paran de dar sombra a unos y otros. En el ‘Sicsú’, al comienzo de La Malagueta, Ángel, su gerente, celebra «que el tiempo esté acompañando», pues les ayuda a mantener la clientela durante los meses de temporada baja: «Ya que tiene que estar uno aquí, que haya gente», apunta.