Carolina Herrera ha rendido homenaje a la mujer actual al presentar su próxima colección de otoño-invierno de líneas puras y con incidencia en las cinturas muy marcadas, y Carlos Miele se decantó por el colorido de su Brasil natal y del planeta en sus apuestas para 2012.

"La inspiración para esta colección han sido las mujeres, la mujer de verdad, no el espíritu femenino", dijo a Efe la diseñadora venezolana durante una entrevista.

Herrera ha reforzado la silueta femenina marcando las cinturas, con faldas, algunas lápiz y otras ligeramente "évasées" (acampanadas), y colocando refinados accesorios como zapatos y cinturones en terciopelo, creación de Manolo Blahnik y de Bennett Liberty, respectivamente, así como guantes largos.

A través de sus 41 propuestas, Herrera presentó a "la mujer elegante que sabe muy bien qué llevar y que no es una víctima de la moda".

El resultado es una mujer elegante y refinada, a la vez que moderna, que puede llevar esos diseños sin temor a que se vean desfasados por las últimas tendencias.

"Es una mujer con sentido de lo femenino, y esta colección está dedicada a ella", subrayó a Efe la diseñadora afincada en Nueva York, que estuvo acompañada por su esposo, Reinaldo Herrera, y su hija Carolina.

Asimismo explicó que es una colección "cortada con unas líneas muy puras, y las telas son fantásticas. Los detalles son muy especiales, muy precisos, con las cinturas muy pequeñas", que, aunque puedan evocar otras épocas con esas características, "no son referencia de ningún año".

"La referencia es ahora, es lo que yo veo llevando a la mujer actual", subrayó.

En cuanto a los tonos de esa próxima temporada invernal, la diseñadora optó por la gama de los grises marengos y el negro, a veces combinados entre ellos, otras, con piezas de tonalidad chocolate, para ir después a un luminoso azul turquesa, a los tejas anaranjados, a los amatistas, los berenjenas o el rosa palo.

"Hay toques de color en la colección, pero no desde el principio hasta el fin, sino de vez en cuando", precisó.

Agregó que "hay mucho gris y negro, de vez en cuando blanco, turquesa y un estampado en plumas, que va con el azul turquesa".

Herrera realzó las prendas con discretos bordados y también con pieles: "Es una colección que creo que es bastante rica", comentó.

En cuanto a los tejidos, Carolina Herrera recurrió a franelas, lanas, algunas de doble faz o tweeds para abrigos y chaquetas, y "cashmere" para jerséis finos, mientras que para blusas y vestidos de noche optó por las sedas, los crêpes, las fallas o el organdí.

Entre los espectadores de este desfile estaban Christina Hendricks, una de las actrices protagonistas de la exitosa serie de televisión "Mad Men", sobre el mundo de la publicidad en Nueva York en los años sesenta, y el diseñador estadounidense Prabal Gurung.